La Isla del Tesoro

Por El Recomendador

Esta Isla del Tesoro (Treasure island, o L’île au trésor) dirigida genialmente por Guillaume Brac y estrenada en el 2018 es plenamente Cine de Arte, en mi opinión. Plataforma MUBI.

Y digo que lo es porque nos hace entrar al interior de un parque de diversiones: el director nos muestra todos los ángulos del lugar, y de la mayoría de sus concurrentes nos identifica con los niños, adolescentes y jóvenes que fuimos, con los encargados de la seguridad y con los parajes que se pueden descubrir día, noche y madrugada en el lago, en la arena, en los canales.

Salen lanchas de pedales, resbaladillas y toda clase de aventuras mentirosamente poéticas propias de la temprana edad.

Sólo un buen filme nos puede llevar a ser otra vez niños, al regocijo de encontrarnos, de buenas a primeras, con la verde naturaleza, con juegos imborrables de la memoria, con escondidas, con los gritos más hermosos de las niñas más pequeñas. Rincones llenos de luz y de poesía a todas horas, mientras los cuidadores de la seguridad deliberan cómo consentir a los visitantes por encima de sus mentiras y engaños; por encima de sus caprichos de llevar víboras y animales exóticos, con tal de que no se pierdan aventuras inolvidables.

En pleno verano nos trasladamos, sin previo aviso, a un centro recreativo cerca de París en el que abunda la belleza de la vida y las situaciones divertidas. Un vistazo a la mentalidad de visitantes y empleados de un gran parque a donde acuden a relajarse tanto franceses originales como migrantes que no tienen los medios para unas vacaciones más exóticas.

Aquí la caballerosidad ya regresó a los viejos setentones que se divierten convidando paseos a algunas jovencitas siempre con buenas intenciones y con buenas acciones; o sea, con usos y costumbres que nunca debieron irse y que, en México, por cierto, no están estadísticamente precisamente en la situación contraria: abusos, violaciones, asesinatos multiplicados a causa del fracaso de la “inepta cultura” en la educación formal e informal, familiar y escolar que nos hacen víctimas del materialismo y de la sociedad de consumo imperantes. La indiferencia y la incompetencia de los gobiernos y de los mercaderes para evitar todo este panorama negro parece predominar. Parece que no hay nadie que en vez de hacer dinero fácil quiera hacer “volar más alto” a los mexicanos con aquello que es genuinamente bello e inspirador para los espíritus.

Guillaume Brac vuelve al parque acuático de su infancia con un elegante ramillete de escenas geniales para meternos en ese espacio recreativo aparentemente mundano y ofrecérnoslo como un auténtico oasis urbano y como refugio del ajetreo parisino. Bajo este aspecto lúdico se hace, de paso, un comentario incisivo y conmovedor sobre la inmigración en Francia. Buscar esta joya en MUBI.

Aprovecho la oportunidad para decir a los lectores que si quieren seleccionar, sea por nostalgia o porque no las hayan visto, otras cincuenta películas sobre aventuras relacionadas con la fascinante isla del Tesoro, pulsen esta liga y la familia gozará de cine sano. Quien tenga niños y tenga oídos, que escuche: la isla del tesoro película – Bing video picar la liga con la tecla hundida del control.