La historia de dos elecciones

Por Dante Lazcano

Hace algunos años, quizá un sexenio, una persona que le sabe al tema de administración pública, amante del deporte de las tacleadas y al fin distritofederalense ferviente seguidor de los Dallas Cowboys, dado el problema que enfrentaban los entonces San Diego Chargers de cristalizar estadio, me pidió que le contara acerca de cómo iba el proceso.

En términos generales le puse toda la película en la que al final habría dinero público para financiar la obra para llegar rápido a la conclusión que mientras no hubiera un arreglo acerca de la repartición de ese dinero no habría estadio, cosa que enfático le dije que en la cuna de la libertad y la democracia eso no sucedía.

Prácticamente un sexenio después ni se hizo el estadio, los Chargers se regresaron a Los Ángeles y ese dinero sigue sin repartirse.

Al margen de asegurar que la postura tanto de la directiva de los electrizantes como de los políticos sandieguinos fue como cuando el novio hace todo para que lo dejen y al final justificarse diciendo que siempre estuvo en la relación lavándose las manos, en el caso de la partida del equipo del rayo al final las dos partes hicieron lo que tuvieron a la mano para que San Diego perdiera la franquicia de NFL.

Y conste que no le hemos entrado al tema de cómo y quién pagaría ese financiamiento, pues grandes empresas que paguen palcos se fueron de la ciudad, pero ese es otro tema.

En su momento el problema de que no se pudo financiar el proyecto fue que la gente, en lo que pareció fue una elección muy amañada, no aprobó que se diera un incremento a los impuestos por uso de servicios de hoteleros.

Lo interesante del asunto es que ahora que andamos en época electoral de nuevo falló una propuesta en la que mediante un aumento al impuesto hotelero se invertiría en un megaproyecto que incluye expansión al Centro de Convenciones así como una reingeniería en al centro para terminar con el problema de tanto vagabundo que anda en las calles del centro de la sandieguina ciudad.

A diferencia de cuando no le aprobaron la medida a los Chargers, en esta ocasión en esta el resultado indica que tienen un porcentaje del  63.55, están muy cerca del 66 por ciento para que se cumpla con la regla dos terceras partes para que se apruebe una iniciativa de ese tipo.

Aquí lo lamentable del asunto es que, así como me lo explicaron hace casi un sexenio, todo indica que no se han arreglado con el reparto de la lana y de seguir en la misma actitud no descarten que eventos de primer nivel como el Comic-Con en un futuro muy cercano encuentren su sede en Los Ángeles, California.

Recompensan a Ekeler

Con la extensión de contrato a Austin Ekeler que le concedió la directiva del equipo del rayo, la construcción de un nuevo equipo inició dejándome claro que primero tratarán de garantizar a sus agentes libres y después irán a ver qué quedó en la agencia libre.

Mis dos centavos

¿Y qué paso entonces?

 

Compartir
Artículo anteriorVerdades que llegan marchando
Artículo siguienteTacaná