La gran mayoría

Por Carlos Murguía Mejía

Las etapas del Proceso Legislativo, abarcan para su consecución, varios pasos y estos son: Iniciativa, Discusión, Aprobación, Sanción, Publicación y Vigencia. En nuestro sistema político se legisla de tres maneras a saber y es: proceso legislativo, como se ha comentado en líneas anteriores, por Decreto y por medio de la Jurisprudencia.

Recurrentemente leemos y nos enteramos por la prensa escrita, radiofónica y televisiva que diferentes actores reclaman la mayoría aplastante de Morena tanto en la Cámara de Senadores como de Diputados.

Lo cierto, es que no deben dolerse de esa mayoría puesto que ésta deviene mayoritariamente de la voluntad popular; es decir, esos Diputados y Senadores son mandatados a través del sufragio para ejercer su encargo. La regla democrática establece que se gana y se pierde con votos; y luego entonces, Morena hace gala de su mayoría obtenida en las urnas; mismo caso en el pasado cuando PRI-PAN-PRD y otros hacían lo mismo.

Nuestro sistema político es republicano, federal y representativo, y este último en la Cámara expresa la representación del pueblo a través de sus Diputados y Senadores.

En días pasados, la prensa dio cuenta del abandono de senadores del PRI y del PAN en pleno proceso legislativo; francamente qué grave y deshonroso para el País tener que tolerar la ausencia de compromiso republicano. Argumentaron aplastante mayoría y autoritarismo de los Legisladores de Morena.  PRI-PAN-PRD ya se les olvidó que perdieron y esa derrota fue la voluntad del pueblo, nadie más; la ciudadanía decidió un cambio y se tradujo en votos a favor de una propuesta diversa tradicionalmente hablando. Morena nada más ejerció su mayoría legal a la que tiene derecho.

Cuando se abandona la sesión, puede ser el interés de que se rompa el Quórum, pero nunca y de ninguna manera, evitar la discusión que forma parte del Proceso Legislativo. El abandono de una sesión es cobardía, es abstenerse de argumentar su derecho y esa ausencia se suma a la mayoría; por supuesto que esa actitud no es la verdadera política que espera el pueblo y menos los que votaron por esa minoría; francamente qué deleznable la política de la estridencia y del protagonismo estéril.

AMLO, no abandonó la lucha en dieciocho años y nunca dijo “me retiro de la contienda”; si no por el contrario, aceptó el reto de las instituciones y con las reglas prestablecidas ganó. Estos senadores del PRI y del PAN “se ausentaron de la sesión dándole la espalda a la discusión, al argumento y a sus representados a las primeras de cambio, cuidado, eso no está bien y el pueblo observa.