La extranjerización del liderazgo en Tijuana

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Hace algunas décadas la industria de la manufactura estaba principalmente liderada por extranjeros. Lo común era que puestos de nivel gerencial o de alta responsabilidad no fueran ocupados por mexicanos, sino por norteamericanos o asiáticos principalmente, dependiendo del origen de la empresa. Eran realmente escasas las compañías manufactureras que tuvieran algún gerente o directivo nacional.

Con el paso de los años la industria de origen asiático inicio con la práctica de colocar a algún mexicano en algún puesto de autoridad, pero siempre con un japonés o coreano a un lado, que era quien realmente tomaba las decisiones, pero era el mexicano quien las ejecutaba. A diferencia del norteamericano que empezó a confiar cada vez más en el talento nacional confiriéndole cada vez más autoridad y autonomía en la toma de decisiones. Fue ya común no solamente ver gerentes locales, sino también algunos mexicanos ocupando puestos directivos.

Para inicios de la década pasada se rompía una barrera más, los primeros mexicanos siendo promovidos a puestos de vicepresidente de operaciones o incluso de recursos humanos. Este fenómeno se daba principalmente en la industria médica de origen estadounidense. El avance y el nivel de desarrollo era evidente y benéfico para varias partes: talento local, empresa extranjera y comunidad en sí.

Sin embargo, desde hace algunos años se ha empezado a observar que los puestos de mayor jerarquía están siendo ocupados nuevamente por extranjeros de distintas nacionalidades y orígenes. Lo cual puede ser interpretado como positivo para la región en términos de diversidad y de la formación de una ciudad multicultural. Así de esta forma, hoy en día se pueden encontrar en la industria maquiladora desde un director de calidad puertorriqueño, hasta gerentes de producción polacos o alemanes, así como directores de planta de orígenes tan distantes entre sí como portugués y dominicano. Sin perder de vista a españoles en el área de capacitación.

¿Qué es lo que está sucediendo?, ¿se está perdiendo nuevamente la confianza en el talento local?, o quizás es simplemente que esta región está siendo lo suficientemente atractiva a los extranjeros como para hasta continuar su carrera profesional. Algunos viven en Tijuana, otros en San Diego, dependiendo de las preferencias de cada quien.

Es indudable el aspecto positivo en términos de contribución a la sociedad local, pero también se ha observado en varios individuos de este grupo un total desconocimiento de la cultura regional y local, así como de su dinámica, pero con poca disposición a familiarizarse con la misma y mucho menos a aprender el idioma, lo cual se traduce en algunas ocasiones en un actitud arrogante de querer imponer aspectos culturales de su lugar de origen y cuestionar aquellos propios de esta región, resultando esto en ambientes laborales estresados de manera innecesaria.

Siempre es bueno que el talento local emigre a otros países a puestos de liderazgo, así como también lo es la llegada de extranjeros a la ciudad, pero cuando esto se da en un ambiente de respeto, colaboración y apertura. De otra manera será cada vez mayor el número de empresas que solían ser ejemplos a seguir en términos de ambiente de trabajo, empresas poco recomendables para laborar y desarrollar una carrera exitosa.

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