La era de las municiones ideológicas

Por Manuel Rodríguez Monárrez

El campo de batalla político moderno es el twitter, desde la cuenta de EPN nos gobiernan, los medios replican lo que el presidente escribe en su cuenta de twitter noche y día.

Los Peñabots son falsos perfiles de twitter diseñados para distraer, bloquear, difuminar o restar credibilidad a lo que ocurre en las redes. La estrategia es muy sencilla: saturar las redes con mensajes distintos a los hechos para convertir a las redes sociales en otro medio controlado, pero en realidad esto es imposible, dado que uno tiene la opción como consumidor de noticias de seguir a fuentes independientes, alternativas o bien documentadas.

A propósito, del informe del estado que guarda la nación, y dado que el tiempo político de este país se mide por sexenios, a 4 años de distancia de haber iniciado su mandato podemos categóricamente afirmar que el Presidente está en problemas. Y si el Presidente está en problemas, el país está en crisis. Pero, en realidad ¿quién gobierna México?,  ¿será un grupo de burócratas del Estado de México o es que, ¿estamos a la deriva y no nos hemos dado cuenta?, ¿habrá tomado cursos de liderazgo el Presidente en su paso por la Universidad Panamericana?

El pasivo pueblo televidente que lo eligió se está tornando cada vez más ingobernable, y la ‘intensividad’ de ataques en las redes sociales lo demuestran.

El Presidente en su informe a puerta cerrada, con un escenario y audiencia a modo, nos exhorta los mexicanos a que mantengamos la fe en su gestión y que hagamos un esfuerzo por contar buenas historias, ya que el pesimismo que pesa sobre sus hombres, no es culpa de su incapacidad ejecutiva, sino de los malévolos que operan desde las redes sociales y el internet en su contra, y que injustamente descalifican la acción de las instituciones del estado mexicano, y es que gracias al internet podemos conocer las otras historias que el presidente no quiere que se difundan.

Sin duda, el bajo nivel de aceptación popular del Presiente de la República atrajo efectos radicales en las actitudes de los hombres y mujeres gobernando el Estado Mexicano. Y es que el mal estado de ánimo del Presidente y los Secretarios es perceptible en sus distintas intervenciones. En realidad, a dos años de distancia para las elecciones presidenciales pareciera que el pueblo de México ya anda en búsqueda de un sustituto.

El sábado pasado tuve la oportunidad de escuchar a Lorenzo Córdova, Presidente del Instituto Nacional Electoral, afirmar que México vive una crisis de confianza y gobernabilidad, tal cual lo reflejan las redes. Sí es así, la amenaza es latente. Córdova propone una nueva Constitución, un nuevo pacto social. Las reformas constitucionales en México nos están llevando a un individualismo posesivo que caracteriza a sociedades consideradas modernas, lo que significa que sobre los derechos sociales que la lucha revolucionaria había consagrado en la Constitución de 1917 han quedado relegados ante el enaltecimiento deliberado de las garantías individuales, en búsqueda claro de privatizar uno que otro bien público. Ante las pretensiones privatizadoras de Peña y su equipo los reclamos se harán más extremos y extensos, sería oportuno que alguien de sus asesores le informe al presidente del verdadero estado del país, o por lo menos que lo lea en twitter.