La educación en México: ¿laica o laicista?

“…dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa”.

Artículo 3ro. Fracción I – Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Actualmente México no atraviesa por su mejor momento en materia económica, de seguridad y política. Por ello es que la visita del Papa Francisco a nuestro país, se ha visto envuelta en una serie de críticas sobre el presunto uso de recursos públicos para su realización, así como para algunos ha puesto en duda el Estado laico de nuestro país.

Tenemos que recordar que la relación entre Iglesia y Gobierno no siempre ha sido la misma que tenemos actualmente, siendo distinta desde el punto político y educativo. Antes que nada debemos diferenciar entre un Estado laico y un Estado laicista. El Estado laico es aquél que respeta la libertad religiosa, mientras que el laicista ve a manera de dogma el ser laico.

Durante 1860, las Leyes de Reforma ocasionaron que al establecer el Estado laico en nuestro país y que los bienes del clero se pusieran en manos estatales, el Vaticano rompiera relaciones con el gobierno mexicano. Fue hasta 1992 cuando motivado por el trabajo del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, se reanudaron las relaciones, cerrando así un capítulo en la historia de México.

La Constitución de 1917, deja en claro en su artículo tercero de que la educación debe ser laica y gratuita. En nuestro país, muchas escuelas privadas tienen de fondo el apoyo de congregaciones como los Franciscanos, Maristas, Cristianos, Testigos de Jehová, Jesuitas, entre otros.

Hoy en nuestro país el abordar temas religiosos en instituciones administradas por el gobierno es considerado casi como un delito. A principios de la década pasada, obispos mexicanos pusieron sobre la mesa la discusión de que se enseñara religión católica en las escuelas públicas a aquellos que así lo desearan. La respuesta de la sociedad fue totalmente en contra, considerando que a muchos padres de familia nos han inculcado la idea de que la religión es un tema de escuelas privadas y que el gobierno no debe ser quien propicie la religión.

Como educadores, buscamos fervientemente el desarrollo de nuestros alumnos a través de la educación, pero estamos conscientes de que una de las formaciones más importantes de un ser humano es la espiritualidad, la cual se forma y se fortalece principalmente a través de las religiones.

Todas las denominaciones religiosas tienen claro que la sociedad actual vive con muy pocos valores, por lo que así como existen los consejos escolares en las escuelas, deberían existir Consejos Interreligiosos para corroborar y fortalecer la formación en búsqueda de una vertebración social con total apego a la libertad y al derecho de todas las personas de tener una religión.

Se debe impulsar a que como en otros países los padres decidan qué tipo de educación debe darse a sus hijos, incluyendo la religiosa, pero siempre de manera voluntaria.