La educación en el Distrito Norte de BC

Por José Luis Kato Lizardi

katolizardi@hotmail.com

El 17 de mayo por invitación del director del Centro Cultural Tijuana, Virgilio Muñoz, presentamos un interesante libro “La educación pública en el Distrito Norte de la Baja California” de Manuel Quiroz Martínez, texto de hace más de 80 años, una agradable sorpresa por la razón de los pocos libros que existen sobre historia de la península y más raro es encontrar material sobre la historia de la educación de la región.

Este libro que se presentó por vez primera en 1928 como un informe a las autoridades sobre la educación pública del entonces Distrito Norte, es una especie de libro de texto, apuntes pedagógicos e informe de gobierno.

En él, Manuel Quiroz hace una breve narración de la historia de la península desde la conquista hasta entrado el siglo XX. Describe cómo estaba organizada la educación pública desde el funcionamiento de una escuela hasta la dirección general de educación en el estado.

Otro aspecto sobresaliente del libro es conocer a las distintas personalidades de la época que sobresalieron por hacer un esfuerzo extraordinario, por llevar educación a la población, sobresaliendo el entonces gobernador del Distrito, el general Abelardo L. Rodríguez, quien en su periodo construyó 24 escuelas, algunas de las cuales son edificios históricos de la región.

Otro aspecto sobresaliente son los indicadores académicos. Señala Manuel Quiroz que en 1928 se tenía una cobertura de Primaria de 97%, tomando en cuenta que tardamos como País otros 80 años para alcanzar la cobertura universal de Primaria, era un logro sobresaliente.

Pero lo mejor de leer el libro es que podemos reflexionar sobre los distintos temas actuales, prácticamente la organización escolar en las escuelas y zona escolares es la misma en 1928 a la fecha, (no el aparato de los SEE o la SEP), pero el aspecto que más nos llama la atención del material del profesor Quiroz es el capítulo séptimo en el cual plantea un examen anual, acompañado de incentivos económicos a los docentes mejor evaluados y proponiendo cursos de verano para la capacitación continua de los maestros.

Ahora mismo a nivel nacional aún se discute sobre la Evaluación Universal, y se está reformando el programa de carrera magisterial cuyo objetivo principal es mejorar las condiciones materiales de los docentes en base a un examen anual, fue visionaria la propuesta del docente Quiroz, quizás estudiando un poco la historia de la educación en nuestro País podamos superar conflictos que tienen su origen en la desinformación y en ciertos prejuicios.

Otro pasaje interesante es que en esa época las autoridades federales como una manera de incentivar el arribo de docentes normalistas (la primera Normal en BC se fundó en 1927), empezó a mejorar los sueldos de los maestros, el propio Quiroz era maestro normalista de Oaxaca, aquí está el origen del sobresueldo de los maestros federales de Baja California y que después de la federalización de la educación tiene en grandes aprietos económicos a las finanzas del Gobierno del Estado, en fin, son bastantes los datos que podemos conocer.

Rematando la obra se agrega una apéndice de Alfredo Uruchurtu, otro maestro de la época quien narra parte de la historia de BC desde la conquista, sobresaliendo los esfuerzos de órdenes religiosas como los jesuitas, quienes fueron los primeros en montar un proceso de instrucción a los nativos de la región, siempre alrededor de sus parroquias.

Concluyo con una cápsula: A principios del siglo XX en muchas escuelas se les dotaba de aparatos de radio, y por las tardes la población de los alrededores se reunía para escuchar las noticias, o simplemente para escuchar música, cumpliendo la escuela como un factor de cohesión social, que desgraciadamente se ha perdido el día de hoy.

El libro “La educación pública en el Distrito Norte de la Baja California” es una pieza obligada para todo funcionario educativo, para las bibliotecas de todas las normales y para toda persona interesada en la historia. Un reconocimiento a la editorial Voces de la Península por el esfuerzo de editar temas regionales y a la casa vitivinícola Barón Balché por sumarse al proyecto.

*El autor es funcionario del Sistema Educativo Federal.