La Educación En Amarillo

Por Juan José Alonso Llera

Esta semana les mando mi columna desde China, donde he venido a compartir experiencias con profesores de todo México. Siendo mi primera vez en este inmenso país con una cultura milenaria y lleno de gente, advierto que mis opiniones y juicios serán producto exclusivo de mis vivencias.

 

Al igual que en México, en China hay muchas Chinas dentro de un mismo país, por ejemplo en Pekín se siente la China tradicional de 3000 años de historia, el comunismo, la sangrienta plaza de Tiananmén y la política, en cambio Shanghái transpira apertura, internacionalización, modernidad, con un clima propicio para los negocios, pero hoy  me centraré en la educación, que es mi pasión y lo que me trajo a Oriente, así que dejaré para otro tiempo el tema de los cuestionados derechos humanos y la censura del Internet.

Un sistema educativo que atiende a 257 millones de personas al mismo tiempo se centra en dos momentos cruciales: El examen de la preparatoria y el examen para entrar a la universidad, de estos instantes depende el destino de los estudiantes, así que se esfuerzan muchísimo preparándose para estos eventos.

La evaluación se agrupa en 3 áreas obligatorias: Chino, matemáticas e inglés, adicionalmente evalúan física, química, biología, historia, geografía y política, “Acaba siendo un infierno presentar el examen” (sentir popular).

Tuve la oportunidad de platicar con Kong Lingshuai funcionario del ministerio de educación de Shanghái, después de presentar uno de los modelos educativos más exitosos del mundo (según la prueba internacional de PISA, donde esta provincia ha sacado los primeros lugares en: Matemáticas, lectura y ciencia) centrado en tareas clave para la educación básica y obligatoria. En preescolar lo importante es el desarrollo y la felicidad del niño; en primaria, igualdad y educación de alta calidad para todos; en secundaria se busca darle a los estudiantes conocimiento y habilidades para un desarrollo sostenible.

Los factores clave para que se cumplan los objetivos anteriores son tres:

Altas expectativas de los padres, es una deshonra que tu hijo sea mal estudiante.

Tener el poder de esforzarse mucho.

Una buena selección y formación de profesores.

En 2005 se hizo una reforma educativa que contemplaba  factores básicos: Apertura, profesores con mejor currículo y formación continua, mejorar las escuelas con rendimientos bajos, distribución equitativa de los recursos financieros y aprendizaje centrado en la creatividad, entre otras. Con una serie de nuevos indicadores focalizados en: Conciencia ecológica, salud, felicidad y valores morales.

No cabe duda que en términos de rendimiento ha sido todo un éxito, ya que los Shanghaineses han sido primer lugar en PISA de 2009 a 2012, teniendo la educación de más alta calidad con igualdad para todos, además se refleja directamente en el PIB per cápita y los avances de la ciudad. Hay gente que se cuestiona las consecuencias que tiene un sistema educativo que somete al estudiante a una altísima presión, en donde los rechazados pasan a ser gente de segunda en un país que el 80% de la población trabaja en el campo. Solo me resta decirles que: “ Un alto conocimiento hace a un maestro, pero la integridad moral crea un modelo a seguir”.

 

*Profesor de posgrado de CETYS universidad e IPADE Business School, jjalonso@hotmail.com