La Diagonal del vacío

Por Juan José Alonso LLera

«La fotografía de Francia hoy es la de un país profundamente desequilibrado”.

Mientras hay lugares en el mundo, como el barrio de Dharavi en Bombay, India, que tiene la más alta densidad poblacional del planeta (280,000 personas por km2), donde los pequeños talleres producen unos mil millones de dólares al año y no cabe un alma más, hay otros que tienen el efecto de la despoblación, que está marcando un estado de emergencia en muchas áreas.

Este es el caso de Francia, que después de ser la potencia más habitada en la época medieval, día tras día pierde gente y no se reproducen y además hay zonas como la que les voy a platicar que puede hacer que el país Galo colapse, teniendo en cuenta que: “la demografía es destino”.

La Diagonal del vacío (en francés: Diagonale du vide) es una amplia franja del territorio francés (1,000km de largo con 400 km de ancho, 1/3 de todo el país) que se extiende desde el departamento del Mosa hasta las Landas, donde la densidad de población es relativamente baja en comparación con el resto de Francia. La mayoría de los geógrafos evitan hoy esta expresión, que consideran peyorativa y exagerada, y prefieren hablar de una “diagonal de bajas densidades”.

Su baja densidad demográfica (menos de 30 habitantes por km², el país tiene una media de 126 por km²) se debe principalmente al éxodo rural de los siglos XIX y XX, las guerras y luego al fenómeno de la metropolización que ha reforzado las zonas densas del país desde la segunda mitad del siglo XX, hoy en un tercio del país solo vive el 4% de la población y además de mayor edad.

El término fue retomado por la DATAR ( Délégationinterministérielle à l’aménagement du territoire et à l’attractivitérégionale), pero se desconoce su origen exacto. Sin embargo, lo atribuyen a Charles Dupin en su tratado sobre las fuerzas productivas y comerciales de Francia, en 1837. Este término describe un fenómeno que es más visible en el mapa de los departamentos que en el de las regiones.

Antes del empleo del término “diagonal del vacío”, un elemento recurrente para hablar de la distribución de la población era la “línea Saint-Malo-Ginebra”, símbolo de la oposición entre la Francia industrial del Nordeste y la Francia agrícola y rural del Suroeste.

Según un sondeo realizado por el Instituto Francés de Opinión Pública, 8 de cada 10 franceses ven una fractura entre las zonas rurales y las urbanas.

“La diagonal de los olvidados. Grandes diferencias en la distribución poblacional regional causa atraso económico en el total de la república”.

En un viaje en tren y en autocares, visitaron esas ciudades pequeñas y pueblos perdidos víctimas del éxodo rural.

Conclusión:

  • Menos transportes
  • Menos servicios públicos
  • Menos empleo
  • Déficit de internet
  • Franceses que luchan por sobrevivir
  • Carencia de productos agrícolas nacionales
  • Abandono y deterioro de reliquias culturales y arquitectónicas
  • Afectación en el crecimiento desordenado en las zonas urbanas

Por otro lado, el viaje se termina en Agen visitando una empresa de farolas solares que ha logrado crear empleo convirtiéndose en líder mundial. Su patrón, no abandonaría la región por nada del mundo. El pueblo piensa más que en la diagonal del vacío, en la diagonal de la felicidad. Las grandes preguntas: ¿Hay futuro? ¿Cómo lo resolverán?

Francia con 68 millones de habitantes es el 3er país más poblado de Europa después de Rusia con 100 millones y Alemania con 80 millones, pero con varias ciudades decreciendo continuamente durante 50 años. La alternativa simple que no simplista está en el turismo, hacen falta programas para crear la atractividad, esto no se da de la noche a la mañana, me parece que en la historia y la gastronomía está la solución.