La crisis en la política y la apatía ciudadana: I parte

Por: Noé López Zúñiga

Además de la corriente anulista en los procesos electorales, se encuentran los abstencionistas, y que en el caso de Baja California, representan ese vergonzoso 70 por ciento del electorado que dejó de votar en las elecciones. Los abstencionistas se caracterizan por ser personas apáticas, perezosas, y negativas.

También son radicales, porque irracionalmente piensan que las condiciones políticas del país cambiaran, por el solo hecho de que la ciudadanía deje de participar en procesos democráticos.¡Nada más falso que eso! La democracia es un estilo de vida, es una fórmula que sirve para enfrentar nuestra realidad y transformarla, según sea buena o mala. Si es mala, el ciudadano puede y deber participar proactivamente para convertirla en buena y si es buena, a muy buena. De ahí la importancia de entender que la democracia contiene elementos y conceptos que deben analizarse profundamente, y en el que el ciudadano desde los espacios y roles que esté desempeñando, tiene el deber de participar, discutiéndolos.

La intención de esta columna editorial, desde un inicio, es la de acercarle al lector, temas que están cambiando nuestra forma de interactuar en sociedad y empezar a construir entre todos, una verdadera ciudadanía, ante la crisis que existe en el poder político.

Como profesor universitario, tengo el deber de incentivar a mis alumnos a que participen activamente en la cosa pública y coadyuven a la toma de decisiones; que sean críticos, pero a la vez propositivos.

Sin embargo, he percibido una resistencia a ello, existe una grave apatía de los estudiantes en la vida pública; es así como existe cada vez más, un distanciamiento entre la política y la ciudadanía v.gr. muchos universitarios se han desentendido de lo que acontece políticamente en su universidad, en nuestra ciudad, en nuestro estado, en nuestro país, y en el mundo.

Es tanta la apatía, que no se dan cuenta cuando se toman decisiones que impactan su condición de estudiante, mucho menos de ciudadanos, afectándoseles sus derechos. Inclusive, ignoran cuando estás decisiones están destruyendo su propia convivencia cotidiana y el medio ambiente que los rodea.

Todo esto está sucediendo, porque el ciudadano tiene un concepto erróneo de la política, pues la considera algo ajeno a él, y peor aún, no la considera como un medio para mejorar su existencia, e inclusive, le da un sentido peyorativo o negativo.

Se accede al poder, a través de un ejercicio político, y a su vez, la política y el poder, construyen gobierno. Sin embargo, en los últimos años, el concepto poder ha cambiado, pues ahora el poder se dispersó, es decir, ese poder casi absoluto que ostentaba la autoridad en el pasado, ahora debe enfrentarse a consensos, diálogos y acuerdos con grupos políticos, comités ciudadanos, consejos, congresos y foros de ciudadanos, y que en algunos casos, la ley exige consultar, para tomar decisiones, eliminado así, la arbitrariedad, el poder concentrado y exacerbado. De ahí lo importante que la ciudadanía participe para fortalecer nuestra democracia.

noelopezzuniga@hotmail.com

 

 

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