Por El Informante
La controversia por la Tacoma
La noticia que cimbró esta semana al escenario político y económico en Baja California fue el anuncio de la empresa Toyota respecto a sus planes para mover la línea de producción de la camioneta Tacoma, uno de sus modelos más vendidos e icónicos, de Tijuana a Texas, en Estados Unidos.
Una vez conocido el anuncio, el arguende cundió en redes y en grupos de WhatsApp, especialmente en algunos donde coinciden empresarios, políticos y funcionarios, como el secretario de Economía, Kurt Honold, y que protagonizó intensas discusiones.
Fiel a su estilo, Honold salió a “aclarar” la situación y avivó la controversia, pues, sí, Toyota no se irá de Tijuana, pero reemplazará la producción de la camioneta por otros modelos más adecuados, que utilicen menos acero y aluminio que dicho vehículo todoterreno requiere y que son objeto de aranceles impuestos por la administración de Donald Trump.
Sin embargo, el tiro de la narrativa pública se lo ganaron al gobierno del Estado una vez más las redes sociales, pues, a pesar de las numerosas aclaraciones, en la percepción de la gente permeó la idea de que se perderán miles de empleos e inversiones, situación que no ayuda en nada al panorama que tienen miles de tijuanenses sobre la economía. El Secretario de Economía e Innovación aclaró que no se perderán empleos, aunque lo cierto es que sí hay mucho más.
Si bien el cambio se hará hasta 2030, en Tijuana la planta de Toyota da empleo no solo a sus trabajadores, sino a numerosos proveedores, desde quienes venden comida a los ensambladores hasta la cadena de proveeduría especializada que lleva años adaptándose a las necesidades de producción de la Tacoma, una camioneta de alta demanda y famosa por su confiabilidad.
La polémica volvió al ruedo
Todo estaba listo para el regreso de la fiesta brava a Tijuana. Tras más de tres años de litigios, suspensiones y batallas judiciales, el Nuevo Toreo de Tijuana “Don Carlos Bowser González” volvería a abrir sus puertas este domingo 5 de julio de 2026. Manuel Bowser, al frente de la empresa, ya había confirmado el arranque de la temporada con un cartel de peso: José Mauricio, Ernesto Javier “El Calita” y Sergio Flores, ante toros de Fernando de la Mora. La noticia fue celebrada por la afición taurina del norte del país pero desató la reacción predecible de los grupos antitaurinos.
El regreso no es un capricho. Es el resultado de un largo proceso jurídico en el que, al parecer, la razón y la normatividad terminaron imponiéndose sobre la presión activista. El Ayuntamiento de Tijuana autorizó el evento y la plaza, que honra la memoria de Don Carlos Bowser González —figura clave en la historia taurina de la frontera—, recupera su actividad tras un periodo de incertidumbre que dañó económicamente a un sector que genera empleo, turismo y una identidad cultural concreta.
Es aquí donde el debate trasciende lo taurino y entra de lleno en lo político. Por un lado, tenemos una actividad legal, regulada, con arraigo histórico en México y que forma parte del patrimonio cultural inmaterial reconocido en varios estados. Por otro, grupos que buscan imponer su visión ética particular mediante amparos y manifestaciones, intentando convertir su sensibilidad en norma obligatoria para todos. Al final, los antitaurinos se salieron con la suya.
El evento taurino fue suspendido y cancelado oficialmente debido a la intervención del Ayuntamiento de Tijuana. Tras una serie de disputas legales y manifestaciones por parte de colectivos animalistas, las autoridades municipales y un juez federal negaron los permisos.
La pregunta de fondo es clara: ¿puede una minoría activista vetar una tradición respaldada por la ley y sostenida por miles de aficionados que pagan por asistir?
Los animalistas argumentan el sufrimiento del toro. Es un argumento emotivo y legítimo de discutir. Pero la consistencia falla cuando esos mismos sectores suelen guardar silencio ante otras formas masivas de explotación animal (la industria alimentaria intensiva, por ejemplo) o ante problemas mucho más graves de maltrato animal en México, como el abandono de perros y gatos en las calles. La tauromaquia, al menos, ocurre a la luz pública, con reglamentación y ante miles de testigos. El activismo selectivo genera la sospecha de que no se trata solo de animales, sino de una cruzada cultural contra tradiciones consideradas “atávicas” o “machistas”.
La tauromaquia no es solo espectáculo: es economía para ganaderos, toreros, empresarios, hoteles, restaurantes y artesanos.
En una época de polarización, defender el derecho a que existan tradiciones voluntarias y reguladas —sin imponérselas a quien no las quiera— es también defender la libertad y la pluralidad.
Se arma el clan Robles en Rosarito
Por los rumbos del quinto municipio ha empezado la temporada de patos y la única certidumbre es que ya no hay alianzas ni lealtades que valgan
Todo comenzó a moverse tras los cambios en el Gobierno del Estado y la llegada de Javier “Tito” Robles a la CESPT. Apenas regresaron al tablero y la familia Robles Aguirre ya está armando su propia jugada para quedarse con la Alcaldía en 2027. El proyecto tiene como carta principal a Mayra Robles Aguirre y como operador político de estructura a su hermano Javier Robles. Nada discreto. Nada modesto. Directo al cuello de la silla. Los rumores ya llegaron a Palacio Municipal y, por supuesto, no cayeron bien.
Rocío Adame no estaría precisamente celebrando la noticia. Se habla incluso de posibles ajustes de cuentas o represalias contra Mauricio Aguirre y Karla López, figuras cercanas al grupo Robles incrustados en la administración de Adame. Lo que debía ser un equipo cohesionado empieza a mostrar las primeras grietas serias. Y es apenas el principio.
Mientras Rocío Adame intenta blindar su futuro político, varios de sus propios secretarios y subsecretarios ya estarían negociando por debajo de la mesa: regidurías, candidaturas plurinominales y “acomodos” diversos para el próximo ciclo. El clásico sálvese quien pueda. La lealtad al proyecto se diluye rápido cuando se acerca el olor a poder y presupuesto. La familia Robles Aguirre juega fuerte y temprano, lo cual habla de ambición, pero también de un cálculo riesgoso: quemar puentes tan pronto puede generar una reacción unida en contra.
Por otra parte, para nadie es un secreto que la impresentable Araceli Brown, con todo y que su nombre aparece en investigaciones del Gobierno federal estadounidense, no tiene empacho en buscar la vuelta al ruedo y postularse de nuevo para el cargo que desempeñó por cinco años. La temporada apenas comienza. Habrá más capítulos: alianzas que se rompen, traiciones que se confirman y por ahora, varios ya están repartiendo las cartas.
Homenajean a Ortíz Villacorta
En medio de la vorágine mundialista en donde solo parece haber ojos y oídos para el futbol, Tijuana se detuvo un momento para honrar lo que verdaderamente la construye: su memoria. Este miércoles, durante la inauguración del XIX Simposio de Historia de Tijuana en el Antiguo Palacio Municipal, el historiador Mario Ortiz Villacorta Lacave, presidente del Consejo de la Crónica de la ciudad, recibió un merecido homenaje. Ortiz es un formador de generaciones, un guardián de la narrativa local y una de las figuras más sólidas en la preservación del patrimonio histórico tijuanense.
Que el Instituto Municipal de Arte y Cultura le rinda este reconocimiento en el marco del 137 aniversario de la fundación de la ciudad habla bien de las autoridades culturales: en tiempos donde lo inmediato suele devorar lo trascendente, mantener viva la historia no es un lujo, es una necesidad.
El simposio, que se extenderá hasta el 11 de julio, ofrece un programa rico y diverso: deporte, archivos fotográficos, patrimonio cultural y los procesos históricos que han moldeado la transformación de Tijuana. Dirigido a estudiantes, investigadores, promotores culturales y público en general, representa un esfuerzo serio por mirar la ciudad con profundidad y no solo con la prisa del día a día.
Uno de los momentos más esperados será la conferencia de la escritora Cristina Rivera Garza este viernes 10 de julio, quien presentará su libro El invencible verano de Liliana, galardonado con el Premio Pulitzer 2024.








































