La consulta popular en México

Por Wilfrido Ruiz Sainz

La consulta popular, es un mecanismo de participación social mediante el cual los ciudadanos pueden intervenir en la discusión pública de trascendencia nacional de manera que su voluntad, sea vinculante y respetada por los agentes de gobierno conforme la ley y que pueda incidir en el debate y las decisiones que adopten los órganos del Estado. Es de vital importancia, en una democracia como la nuestra, acreditar y asegurar la concurrencia de la voluntad ciudadana en todo aquello que le puede afectar y alterar su esfera jurídica. Tal es el caso de la flamante Ley Federal de Seguridad Interior, aprobada por el Congreso de la Unión, el 30 de Noviembre del presente año.

La Ley Federal de Seguridad Interior de México, fue aprobada de manera urgida y apremiada, sin recato y sin mayor participación ciudadana. Los legisladores de forma intencional procedieron a la autorización de dicha ley, sin consultar realmente al pueblo, sin convocar a una consulta nacional.  En atención al grave estado de inseguridad que se vive en el país, así como la intervención de las fuerzas armadas con funciones de policía, era esencial que se proceda conforme al Artículo 21 de la Constitución Federal, que en su parte relativa establece: “La seguridad pública es una función a cargo de la Federación, el Distrito Federal, los Estados y los Municipios, en las respectivas competencias que esta Constitución señala. Las instituciones de seguridad pública serán de carácter civil”.  Por su parte, el Artículo 115 Fracción III del Código Político Fundamental, establece en su parte relativa: “Los Municipios tendrán a su cargo las funciones y servicios públicos siguientes: Inciso (H) Seguridad Pública, en los términos del Artículo 21 de esta Constitución, policía preventiva municipal…”. Ahora bien, Ley Federal de Seguridad Interior contiene contradicciones y deficiencias, a saber: (a) Las fuerzas armadas asumen facultades de policía; (b) Deja sin controles para verificar el respeto de los Derechos Humanos; (c) Las fuerzas armadas quedan empoderadas para intervenir contra protestas sociales; (d) No se imponen límites de tiempo a las afectaciones de seguridad interior; (e) No obliga a las autoridades locales fortalecer sus policías civiles; (f) Fomenta la intervención militar en áreas de seguridad civil; (g) Ataca la transparencia al permitir que la información sobre seguridad interior sea confidencial. (h) La ley autoriza mayor inherencia militar en el país. Sin duda, la Ley Federal de Seguridad Interior contraviene el espíritu de la Ley Federal de Consulta Popular, misma que fue promulgada el 15 de Marzo 2014, la cual contiene preceptos constitucionales que soportan y fortalecen la participación ciudadana mediante la consulta popular. En efecto, el Artículo 5º establece: “Serán objeto de consulta popular los temas de trascendencia nacional”. Por su parte, el Artículo 6º reza: “Se entiende que existe trascendencia nacional en el tema propuesto cuando repercute en la mayor parte del territorio nacional y que impacte una parte significativa de la población”. No hay duda.  La Ley Federal de Seguridad Interior impacta totalmente a México.

Ante estas verdades evidentes, el Presidente de la República debe vetar la Ley Federal de Seguridad Interior. En caso de que el Titular del Poder Ejecutivo, ignore el clamor ciudadano para efectuar una consulta popular y decida promulgar dicha ley, será una aberración histórica y un alarmante desaire a la voluntad nacional. Hemos de recordar que la soberanía radica esencialmente en el pueblo. Vox Populi, vox Dei (La voz del Pueblo es la voz de Dios).