La camiseta siempre va a pesar

Guillermo A. Sánchez-Aldana

Vaya que han sido unas semanas sumamente intensas dentro del mundo impredecible y voluble del fútbol mexicano, sobre todo tomando en cuenta que la temporada se canceló hace más de un mes y aún falta para que inicie el Apertura 2020. Después de todo en las pasadas ediciones de esta columna se abarcaron temas de todo tipo con relación al fútbol de este país, desde cuestiones vinculadas al dinero como el caso aún abierto en contra del presidente del conjunto de Cruz Azul por presunto fraude y robo, así como la desaparición de un equipo histórico tras su venta al propietario del ahora nuevo club de Mazatlán, o la sorpresiva decisión de agregar un sistema de repechaje para la siguiente liguilla… pensándolo bien todos tienen que ver con dinero y sólo son diferentes ángulos del mismo complejo paisaje. En fin, queda claro que el fútbol en México es negocio primero y deporte después, pero esa no es ni novedad o el punto de esta nota, ya que con el regreso de diversas ligas en Europa se abren más posibilidades en cuanto a temas de interés que abordar y qué mejor que hablar de la liga española y la carrera hacia el título. Tanto Barcelona como Real Madrid se mantienen con amplias posibilidades de ganar La Liga y el tropiezo de uno podría significar la gloria para el otro, dejando claro que cada punto en disputa es de suma importancia y todo está en las manos (o pies, claro) tanto de jugadores como de su cuerpo técnico para lograr dicha proeza. O bueno, ese es el caso siempre y cuando los partidos no se vean afectados por fuerzas externas como arbitrajes cuestionables.

Ahora bien, para los que no vieron los partidos más recientes tanto del equipo catalán como del conjunto merengue se perdieron de un par de juegos que quizá no brillaron por su espectacularidad, pero sí por la polémica arbitral que fue protagonista en sus respectivos encuentros. Mientras que para el duelo entre el Real Madrid y Real Sociedad fueron varias acciones dudosas las que finalmente sentenciaron el triunfo a favor del cuadro blanco, en el partido del Barcelona ante Athletic de Bilbao fue solamente una falla, pero quizá de igual o mayor peso. Y por supuesto que comparar la gravedad de las posibles fallas arbitrales es una cuestión subjetiva, pero para el Real Madrid fue la anulación de un gol en contra y la validación de un gol que posiblemente vino de una mano del delantero Karim Benzema, mientras que la “ayuda” al Barcelona fue el perdonarle una tarjeta roja a Lionel Messi, la cual hubiera significado dejar al conjunto culé sin su mejor jugador. Curiosamente ambas jugadas del primer partido mencionado fueron revisadas en el VAR y la plancha de Messi ni fue marcada como falta, lo cual sólo crea la duda de cuál de las dos posibles “fallas” es más perdonable: la que se revisó o la que se ignoró. Eso sí ya depende de la opinión de cada quién.

Los aficionados del Madrid se podrán quejar de las fallas a favor del Barcelona y viceversa, pero queda claro que son dos equipos que en cuanto a cuestiones arbitrales siempre se verán afectados. Al fin de cuentas la camiseta de un equipo grande siempre va a pesar.