La burbuja del momento

Por Manuel Rodríguez Monárrez

Sin necesidad de privatizar, la concesión lumínica del Ayuntamiento de Tijuana va viento en popa. Sin hacer el más mínimo esfuerzo por brindar el servicio público el Alcalde pretende dar otro golpe a las arcas municipales, vía la entrega de un servicio urbanístico de mayor trascendencia para Tijuana. Acaso, el Alcalde consultó con la ciudadanía si quieren que el servicio de alumbrado se privatice, o ustedes recuerdan, si “El Patas” en campaña le prometió a los tijuanenses que en cuanto ganara le iba a entregar el alumbrado de Tijuana a un particular para su construcción y mantenimiento por 15 años.

Y es que, por disposición expresa, el artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el alumbrado público es un derecho social, que corre a cargo del municipio suministrarnos y no de particulares. Actualmente, en Tijuana hay un total de 79 mil 200 luminarias en Tijuana de las cuales 72 mil 400 son de foco incandescente y 6 mil 800 son led. En el mes de mayo nos reportaban 13 mil luminarias descompuestas pero de acuerdo al secretario de Desarrollo Urbano, al mes de julio hay 18 mil luminarias por reparar, esperemos que este incremento exponencial en menos de 60 días no obedezca a otra emergencia ficticia.

Así mismo, el tesorero municipal argumenta que cambiar 79 mil luminarias, incluiría mampostería, foco, cableado y sistema eléctrico, significaría para el ayuntamiento una inversión de 1,700 MDP, sin embargo, tengo mis dudas sobre estos costos tan altos. Tan solo de mampostería de fierro o aleación pudiéramos conseguir una cotización con una empresa tijuanense más económica, y  la tecnología led se puede importar o comprar aquí junto con el cableado y sistema eléctrico a precios justos.

También le pedí al secretario Lomelí, si me puede apoyar con un proyecto ejecutivo y un diagnóstico técnico para nosotros dar el servicio, si consideramos que podemos invertirle en los 3 años de administración al menos 750 MDP propios del derecho de alumbrado público, estimo que necesitaríamos contratar 15 cuadrillas de tres personas cada una con 15 grúas que pudieran estar instalando a un ritmo de 900 lámparas mensuales o 30 diarias.

Se necesita también un estimado de cuánto nos saldría más personal y la compra de las nuevas grúas para al menos en tres años cambiar 32 mil lámparas lo que equivaldría al 40% del total, considero que sería un logro muy considerable, a un menor costo y manteniendo la rectoría sobre el servicio público municipal.

Ahora bien, el tesorero menciona que la concesión del alumbrado sería solo por la infraestructura y que sería por un periodo de 15 años como mínimo y que el Ayuntamiento pagaría de forma anual un total de 250 millones de pesos al año, pero si tu multiplicas 15 años por 250 millones el total del costo para el Ayuntamiento al final sería de más de 3,700 millones de pesos, es decir, el doble de lo que nos costaría instalarlo a nosotros. Estaríamos pagando entonces por el financiamiento a corto plazo, pero con un oneroso contrato que endeudaría más a la ciudad.

Primero, por qué no sectorizamos la ciudad por áreas de mayor incidencia delictiva y concentramos esos 250 millones de pesos anuales en ir avanzando en la iluminación gradual de la ciudad pero manteniendo la propiedad de las luminarias y cumpliendo con el otorgamiento del servicio como marca la ley. Esta concesión es un intento más de privatizar otro servicio público, dado que el PAN ya se siente fuera del gobierno pero quieren seguir manejando los negocios desde fuera con sus nuevos socios. Por cierto, este esquema contempla pagar el suministro de energía eléctrica por separado.

Y de acuerdo al ejecutivo, la empresa tendría que cambiar todas las luminarias en 18 meses. Esto implica que  se tendrían que contratar 180 cuadrillas a un ritmo de cambio de infraestructura de siete lámparas por semana por cuadrilla o lo que es igual 25 lámparas al mes por cuadrilla. 180 cuadrillas implicaría contratar a 540 personas técnicos en alumbrado y elevaría también el costo laboral por lo que técnicamente es inviable para un empresario cumplir en tiempos de entrega. Por lo que en este caso, el gobierno emanado de Acción Nacional en Tijuana sigue con el firme propósitos de venir a hacer negocios privados desde lo público, aprovechando la burbuja del momento.

 

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