Kepenyes esculpe presea para grandes talentos

TIJUANA.- Con el propósito de reconocer las aportaciones a la cultural nacional y universal, el Centro Cultural Tijuana ha instituido una presea que se entregará en ocasiones excepcionales a aquellos individuos que se hagan acreedores a esta distinción que está simbolizada por una pieza en bronce del escultor Pal Kepenyes

Si bien en años anteriores el CECUT ha entregado reconocimientos a personalidades destacadas del arte y la cultura, ésta es la primera ocasión que  instituye una presea en forma de estatuilla, con la que se propone galardonar el mérito de creadores, artistas, promotores, benefactores y todos aquellos cuyo trabajo y esfuerzo están encaminados a enriquecer nuestra cultura.

En su primera edición, la estatuilla se entregó al poeta, filósofo, periodista y editor Jaime Labastida, en una ceremonia que se llevó a cabo la noche del jueves 28 de julio, con la presencia del escritor homenajeado, quien estuvo acompañado por Eraclio Zepeda, Jorge Ruiz Dueñas, Humberto Musacchio y Vicente Quitarte, cada uno de los cuales abordó las distintas facetas del actual director de la Academia Mexicana de la Lengua.

Previo a la mesa de análisis que examinó la vida y obra del escritor sinaloense, el director general del CECUT, Virgilio Muñoz, aseguró que Labastida “no sólo ha ampliado la dimensión de la poesía regalándonos imágenes que nos permiten entendernos, decir con sus palabras lo que queremos y sentimos, sino que, además, con su reflexionar constante nos ha ayudado a descifrarnos, a que se nos vuelva más clara la vida y más precisos los conceptos”.

Perteneciente “a la estirpe de los hombres que valen miles”, Jaime Labastida ha desplegado su magisterio intelectual “lo mismo desde el aula que desde el ensayo filosófico o desde su labor periodística”, dijo el maestro Muñoz al señalar que “su obra no solo es extensa sino polifacética”

Añadió que a su condición de maestro, editor, filósofo, poeta, promotor cultural y periodista le corresponde la “enorme la lista de galardones que ha recibido”, entre los que citó el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares; Premio Nacional de Periodismo, en dos ocasiones, por mejor artículo de fondo; Premio Xavier Villaurrutia; Presea Caballero de la Orden de las Artes y Letras otorgado por el Ministerio de Cultura de Francia; Cruz al Mérito concedida por la República Federal de Alemania; doctor honoris causa por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y por la Universidad Autónoma de Sinaloa; Premio Ramón López Velarde; Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de la Filosofía, y Medalla de Oro de Bellas Artes.

“Estos son sólo algunos de los reconocimientos con los que se ha celebrado la calidad de la obra de Jaime Labastida en muy distintos campos”, sostuvo el director general del CECUT al recordar que en la actualidad preside los destinos tanto de la Academia Mexicana de la Lengua, como de Siglo XXI Editores, una de las casas editoriales más importantes de Latinoamérica, cuyo papel en la divulgación del pensamiento crítico ha sido fundamental.

“Para el Centro Cultural Tijuana es un honor que Jaime Labastida haya aceptado este homenaje que se le hace al maestro, al filósofo, al ensayista, al periodista, al promotor de la cultura, al académico de la lengua, pero sobre todo al poeta en cuyas palabras ha quedado a salvo la sensibilidad de nuestro tiempo”, remató el maestro Muñoz.

La sesión se desarrolló en la Sala de Usos Múltiples, donde Vicente Quirarte examinó la faceta de Labastida como poeta, mientras que Jorge Ruiz Dueñas habló de su papel como editor, tanto al frente de la revista Plural como ahora en Siglo XXI, en tanto que Musacchio se refirió a su presencia en el periodismo, donde, dijo, se extraña el ejercicio de inteligencia y buen decir que son sus artículos de prensa. Eraclio Zepeda recordó, a su vez, episodios de la amistad que lo une a Labastida desde hace 55 años.  

Consumada la valoración de la trayectoria de Jaime Labastida, el maestro Virgilio Muñoz procedió a la entrega de la presea al mérito cultural, cuya instauración obedece al único criterio de reconocer a las personas que, a juicio del Centro Cultural Tijuana, merezcan tal distinción.

Fundida en bronce, de 40 centímetros de altura y 800 gramos de peso, la estatuilla representa una figura estilizada que su autor, el escultor húngaro-mexicano Pal Kepeynes, diseñó en torno a una propuesta del arquitecto Manuel Rossen Morrison, presente también en el homenaje a Labastida.

El arquitecto Rossen es uno de los diseñadores y constructores, junto con el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, del Centro Cultural Tijuana La estatuilla es, además, una réplica a escala de la escultura que lucirá la fuente ubicada en la entrada del edificio principal del CECUT, diseño que el arquitecto Rossen y el escultor Kepeynes cedieron a la institución. 

El homenaje a Jaime Labastida finalizó con un recital para violín y viola que los músicos Nonna Alakhverdova y Ara Ghukasyan ofrecieron al escritor en el vestíbulo de El Cubo, donde el dueto interpretó composiciones de Mozart, Narekatzi, Handel y William Ryden.