Justicia para Eneyda

Por Oscar Díaz

Se trata de una tragedia en toda la extensión de la palabra. El homicidio en cualquier caso es reprochable, pero en una joven de su edad, con sus características y condiciones, el que la hayan privado de la vida y de la forma en que lo hicieron resulta aún mucho más dramático y lastimoso.

En pocos días el caso se convirtió en un asunto de alto perfil similar al que le antecedió en fama local y donde fue protagonista Anastasia Lechtchenko, la joven rusa acusada de asesinar a su propia madre y a una hermana menor, esto en virtud de los ingredientes escandalosos de los hechos que despiertan el interés y el morbo de la población local y nacional y que propician la opinión y el seguimiento público del tema.

En esta ocasión se pudo corroborar de nueva cuenta que esta clase de investigaciones que se vuelven tan mediáticas se le indigestan al Ministerio Publico de la localidad y le complican la existencia al tener que actuar bajo presión ante la vista de los medios de comunicación y de la comunidad entera, pero también hemos logrado observar que es precisamente por ello, y solo por ello, que el Representante Social actúa con tanta celeridad para integrar y consignar una averiguación previa ante un Juez Penal, no sé si de una manera eficaz pero al menos si más rápida, y estoy convencido de que si no hubiera sido por la presión que ejercieron familiares y amigos de Eneyda afuera de las instalaciones del MP este homicidio seguiría aun en una lenta integración de la averiguación correspondiente como uno más del montón.

Un verdadero reconocimiento a todos esos dolientes que se volcaron a reclamar públicamente un resultado en la investigación y a exigir a pecho abierto justicia para Eneyda, ustedes son los que se llevan las palmas y nos han dado un gran ejemplo de lo que la sociedad puede hacer cuando se une en torno a una causa común e irreprochable, cuando es así finalmente las cosas pasan, son ustedes los que están logrando la justicia para Eneyda por que con su actuar la provocaron e impulsaron, su indignación y su exigencia empujo el tema. Ya se pasó la etapa más difícil, esa de estar atorados en el MP, ahora esperemos que el juicio siga su curso normal y que en el caso de corroborarse que los detenidos y procesados son en realidad los responsables de su asesinato se les castigue con todo el rigor que la lay exige para ello por la comisión del delito de homicidio calificado con las agravantes de premeditación alevosía y ventaja.

El viacrucis no ha terminado, los probables responsables ya están detenidos y no tienen derecho a fianza o libertad bajo caución en virtud de la gravedad de la acusación que se les imputa, así que mientras dure su proceso tendrán que permanecer en prisión, pero esto no significa de ninguna forma que ya sean actualmente considerados culpables por la ley debido al principio de inocencia que rige en nuestro país –todos somos inocentes hasta que se nos demuestre lo contrario, cuando les conviene claro-,  por ello es importante que la lucha continúe y no termine aquí, y que esa misma lucha, aunque ya no tan estridente, se traslade ahora al impulso del juicio penal en búsqueda de los siguientes resultados.

Mi más sentido pésame para amigos y familiares de Eneyda, y todo mi reconocimiento a la comunidad estudiantil de la UABC que de una manera ordenada y respetuosa pero contundente exigió justicia para ella.

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