Jugar con pronósticos

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Suele ser complicado el hablar de un torneo tan corto como lo es la Copa Oro o la Copa América en un formato como éste, ya que las limitaciones de un semanario llegan a relucir cuando de un día a otro la historia de un equipo puede cambiar drásticamente. Después de todo se está hablando de un par de torneos que se encuentran en la fase de eliminación directa y cualquier cosa puede suceder en estos partidos de “vida o muerte”.

Uno puede hablar de lo sorpresivo que fue el triunfo del cuadro de Perú ante su similar de Uruguay, eliminado a uno de los contendientes al título sudamericano desde el manchón penal tras la falla de uno de los delanteros más importantes de la historia de la selección uruguaya como lo es Luis Suarez, pero sería una anécdota de poca relevancia si para cuando se imprima esta nota el combinado inca se encuentra fuera del certamen; enfrentará al actual monarca del torneo copero el miércoles y su pase a la final luce complicado. O se podría escribir toda una nota sobre el hecho de que el equipo de Haití logró un histórico pase a semifinales de Copa Oro al derrotar a un equipo aparentemente superior como Canadá y se viene el partido de sus vidas ante el llamado ‘gigante de Concacaf’ este martes, pero de forma similar al caso de Perú esta historia perdería tracción si el conjunto mexicano los elimina y se encarga de acabar con el sueño haitiano.

Y lo mismo sucede con el mundial femenil, aunque quizá en ese torneo las sorpresas han sido mínimas y para estas instancias se han dado las cosas como uno lo esperaba. Ojo que no se trata de desacreditar o minimizar estos sucesos inesperados, sino más bien buscar un tema más apropiado para este formato.

Ahora bien, tras esa reflexión se pensó en esa palabra que puede llegar a ser tan conveniente como peligrosa y que podría ser la solución al dilema que se presentó en el párrafo anterior: pronóstico. Y es que si se juega con los pronósticos establecidos se podría tocar el tema de cómo se viene otra final entre los dos conjuntos más ganadores de Copa Oro como lo son México y el cuadro de los Estados Unidos, en un capítulo más de esta rivalidad que con el paso se los años ha crecido exponencialmente, o como se vivirá otra final entre Chile y Argentina en Copa América, presentándose así una oportunidad más para Lionel Messi de consagrarse con su selección tras varios fracasos. Pero, a su vez, el riesgo de asumir que los equipos favoritos ganarán sus respectivos encuentros es muy grande, ya que si alguno de ellos llegara a fracasar esta columna sería ilegible. Por algo dicen que nunca es bueno asumir, y mucho menos hablando de futbol.

La realidad es que muchas veces los pronósticos se cumplen y sirven para pensar en lo que sigue, pero al menos en esta columna se evitarán lo más posible y se tratará de pensar que todo es posible dentro de este bello deporte. El jugar con pronósticos no es algo malo, simplemente no es para todos.