Jóvenes a las urnas

Por Maru Lozano

Como docente de educación media superior y superior, me percato del peligro de los jóvenes en las urnas.  Estamos todavía muy a tiempo de informarlos,  sensibilizarlos y  concientizarlos.

Cuando veo a ciertos chicos en las redes sociales que votan por hacerse los graciosos y toman foto de la boleta, me impresiono muchísimo.  Votan por Batman, escriben groserías, hacen dibujitos y otras historias más.  Para ellos, lo divertido es echar relajo y hacerse notar.

En el 2012, el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública, reveló cifras bárbaras, por ejemplo, siete de cada diez jóvenes nunca han participado en una organización o asociación.    Seis de cada diez, creen que los partidos políticos no sirven.

Pero luego, el Instituto Mexicano de la Juventud nos revela que el 44% de los jóvenes no están interesados en la política ni sienten simpatía partidista.

Lo cierto es que acá saldrá muy caro el voto de cada ciudadano, creo que unos 250 pesos,  pero no quiero imaginar el precio que pagaríamos por no razonar y ejercer como se debe.   La oportunidad está, y si quizá no agraden las propuestas, entonces ¡a educar!

Estos jóvenes  de los que hablo, son en su mayoría egresados de preparatorias públicas, ¿van a ir los candidatos a platicar con ellos?

Bien recuerdo pasadas unas elecciones, un alumno me pregunta: “¿Qué es eso de munícipes?  Maestra, ¡las hojas esas no se entienden nada!”   Esa es la realidad, luego ni sabían si poner palomita, tachecito o cómo marcar su elección.

Espero que las sociedades intermedias y los interesados que contiendan, ayuden y vayan a las preparatorias a mostrar presentaciones con ejemplos, enseñar perfectamente por lo que se va a votar y con qué palabras e imágenes aparecerán.  Les prometo que, en los simples exámenes que uno aplica, ¡se ve cada cosa!  ¡Increíble!

Los jóvenes son muy nobles y fieles cuando se les informa bien.   También debo compartir con tristeza que cuando empieza esto de las votaciones, los alumnos externan lo que en casa se comulga.  El ejemplo que los papás damos es relevante, pero también sé que cuando un joven llega informado, con sus equipos electrónicos cargados de información y memes dinámicos, podrían re-educar y animar a los suyos al interior del hogar.  ¡Aprovechémonos de ellos para en verdad lograr un cambio!   Los adultos creemos poco, pero por los hijos hacemos todo.

Ojalá pusieran anuncios explicando con peras y manzanas, palitos y bolitas, cómo se vota, todos asimilamos más visual y dinámicamente.

Cuando un joven siente que es primordial y que lo que hará es básico, ¡son apasionados y muy inteligentes!  Es decir, congruentes.  ¡Hagamos que se involucren de alguna manera!

Recuerdo a mis hijos en 2013, obligados a asistir a un desayuno  para jóvenes que ofrecieron los candidatos de cierto partido, Llegan al hotel, se sientan y platican que todos con sus celulares.  Mi hijo rompió el hielo preguntando: “¿A ustedes también los mandaron sus papás?”  Todos se rieron pero quiero decirles que al término del desayuno,  los muchachos aplaudieron, entendieron, valoraron el esfuerzo y se interesaron por pedir por redes sociales a cada candidato, sus propuestas de gobierno.  ¡Acerquémonos a ellos!