Jessica Jones

Por Recomendador

Muchos de los gustos contemporáneos están unidos a historietas gráficas cuyos autores padecen la fijación propia de la adolescencia: proponer personajes y héroes “líquidos”; es decir, que son tan poco sólidos que se desvanecen, que son tan inconsistentes que una persona que ha madurado tiene que abandonarlos como algo propio de los gustos y épocas de la adolescencia. Esto ha sucedido siempre, pero esto es más común en la sociedad postmoderna, que ha visto caer paradigmas de exactitud que se atribuyeron a las ciencias positivas y algunos autores del pensamiento débil sostienen que hoy todo es algo equívoco, inclusive, toda pretensión de dar un sentido a nuestras vidas­. En suma, que no tenemos razón ninguna que justifique nuestras vidas.

Si todo es equívoco, hay que inventar personajes sobrehumanos, pero no por sus virtudes morales sino por supuestas dotes que los hacen héroes realmente absurdos. La fantasía es usada aquí no para crear un superhombre sino un héroe artificial. Se recurre a dar poderes de saltar o de pelear o de ser inmunes a las enfermedades, y a las heridas y la muerte. La moda de vampiros con poderes parasicológicos, hombres que vuelan o hipnotizadores que se apoderan por completo de cualquier vida ajena son ejemplos clásicos de esa moda.

Un tal Frank Miller creó una novela gráfica llamada Daredevil: el Hombre Sin miedo. Ese folletín gráfico adaptado por NETFLIX para hacer la serie de Televisión JESSICA JONES a que se refiere esta reseña. La adaptación no le gustó ni al historietista, y considero que no gustará a quienes ya haya abandonado los personajes absurdos que vemos en las historietas de la adolescencia.

La serie la protagoniza la actriz Krysten Ritter como Jessica, una súper heroína que abre su propia agencia de detectives. Antes recibió radiación que la hace brincar y saltar desde grandes alturas sin dañarse. Vence a todos los rivales por rudos, poderosos y hábiles que sean y se empeña por neutralizar a un personaje perverso, también con poderes extraordinarios para apoderarse de las voluntades ajenas y obligarlos a mater o a suicidarse, según lo desee el malvado. Hay otros personajes alrededor de la superheroína también con facultades e inclinaciones sexuales diversas que acompañan sus aventuras para liberarse del verdugo asesino que la torturaba apoderándose por poderes telepáticos de las voluntades ajenas. Este sombrío personaje arbitrario y absurdo si lo puede haber más, estaba enamorado de ella.

Si usted forma parte de esa audiencia que con tal de ver escenas furiosas de sexo y de pleitos continuos no le importa que los argumentos no cuenten historias creíbles, sino que el relato sea arbitrario y para mentes de folletín, en ese caso, le recomendaría esta serie.

Si, por el contrario, usted quiere aprovechar su tiempo de descanso con relatos emocionantes pero que tengan que ver con la humanidad real, que eleven su espíritu encaminándolo a algo que tenga que ver con lo verdadero, lo justo, lo bueno y lo bello, este Recomendador le sugeriría que se abstenga de este folletín puesto en una serie de trece contradictorios capítulos.

 

licjpa97@prodigy.net.mx