Por Pedro Gutiérrez
Iniciando el orden al bat
Hay jugadores que producen durante una temporada y hay otros que parecen entender exactamente cuándo su equipo más los necesita. Jackson Merrill pertenece al segundo grupo. Después de una primera mitad en la que tuvo que encontrar nuevamente su ritmo, el jardinero de los Padres se ha convertido en una de las principales razones por las que San Diego llega al tramo final de la campaña con aspiraciones reales de postemporada. En la segunda mitad está bateando para .298 y ha conectado 15 de sus 25 cuadrangulares de la temporada. Es una transformación que no solamente se refleja en los números, sino también en la manera en que Merrill se ha convertido nuevamente en una presencia determinante dentro de la ofensiva de San Diego.
La recompensa más reciente llegó con su nombramiento como Jugador de la Semana de la Liga Nacional, reconocimiento que resume perfectamente el momento que atraviesa. Merrill encabezó a los Padres durante una semana en la que el equipo encadenó victorias importantes y, en el proceso, produjo batazos que cambiaron partidos. Craig Stammen lo explicó de manera sencilla, pero contundente: “Tuvo una gran semana, prácticamente cargó con nuestra ofensiva. El ataque bateó bien en general, pero él dio bastantes batazos oportunos con corredores en posición de anotar, y tuvo ese juego grandioso acumulando bastantes bases alcanzadas, empujadas y todo eso. Se lo tiene muy bien ganado, creo que es simplemente la culminación de todo lo que ha venido haciendo en la segunda mitad de la temporada”. No es casualidad que el premio llegue ahora. Es la consecuencia de varias semanas en las que Merrill ha ido elevando su nivel.
Y existe otro número que merece atención especial, 25 cuadrangulares, una nueva marca personal para Merrill en una temporada de Grandes Ligas. El dato resulta todavía más significativo cuando se observa dónde llegaron la mayoría de ellos. Quince han sido después del Juego de Estrellas, justamente cuando cada encuentro comenzó a adquirir mayor importancia en la lucha por el Wild Card. El 9 de septiembre, Merrill protagonizó una de las actuaciones ofensivas más impresionantes de la temporada, al batear de 4-5, con dos jonrones, un triple y seis carreras impulsadas ante Washington, elevando entonces su total a 24. Desde entonces llegó el número 25 y, con él, una confirmación más de que el joven jardinero está jugando su mejor béisbol cuando la temporada entra en su etapa decisiva.
Pero quizá lo que más define a Merrill no es un jonrón ni un premio individual. Es su manera de entender el momento. “Ha sido genial, se siente muy bien regresar al clubhouse después de los juegos sabiendo que nos apuntamos otra victoria en la casilla”, dijo. Y agregó una frase que explica perfectamente su mentalidad: “Siento que cuando estoy rindiendo en el terreno es contagioso; me encanta estar en un vestidor donde todos trabajan juntos por el objetivo principal, que es ganar juegos”. Esa es precisamente la diferencia entre una buena temporada individual y una contribución verdaderamente importante para un equipo que pelea por octubre. Merrill no está pensando en sus estadísticas. Está pensando en ganar. Los Padres necesitan exactamente eso en septiembre, jugadores que entiendan que cada turno puede cambiar la temporada. Y en este momento, Jackson Merrill parece decidido a hacer que cada uno de los suyos cuente.
Una pequeña trivia
Nombra a los dos jugadores en la historia del béisbol que conectaron un triple para su primer hit en Grandes Ligas.
En el círculo de espera
Este fin de semana los Padres regresan a casa, para una estancia corta de solamente tres juegos, recibiendo a los Marlins de Miami en Parque Petco. Al concluir los Padres saldrán a la carretera para una gira de tres juegos en Los Ángeles, visitando a los Dodgers en las lomas de Chávez Ravine.
La temporada regular concluye en casa para los Padres, regresando al centro de San Diego para recibir a los Diamondbacks de Arizona en la última serie del año. Si la temporada finalizara hoy, los Padres avanzarían a la ronda Wild Card y mientras el rival sería por determinar.
Y la respuesta es…
Manny Machado en el 2012 con los Orioles y recientemente Ethan Salas en este 2026 con los Padres, coincidentemente, ambos a los 20 años de edad. Por esta semana es todo, pero les recuerdo que “cada strike en la vida, los trae más cerca de su próximo cuadrangular”.








































