¡Viva España! entre corrupción e indiferencia

Por Juan José Alonso LLera

jjalonso@grupoconsultorefe.com

Les quiero contar que la escritura de este artículo fue muy accidentada, primero porque la inspiración semanal me tardó en llegar, después porque pasaron algunos acontecimientos que en un momento les platicaré (de los cuales no estoy muy orgulloso) y por último tenía el temor de sonar como si fuera Paty Chapoy o algún programa del corazón, además por otro lado no me llena de orgullo hablar mal de un país que llevo en algún grado en mi sangre.

Todo empezó dando clase en Cetys, cuando estábamos tratando un caso sobre los valores que tenía el pueblo Español, ante las menciones de que eran gente derecha, trabajadora, que buscaba superarse, que se podía confiar en ellos, etc., un alumno dijo: “Esos eran los españoles de antes, ahora son: flojos, mantenidos (viven de la pensión de sus papás), se drogan (país con el mayor número per cápita de consume de drogas) y además NO quieren tener hijos, en resumen adoran la vida “fácil”, todo esto me movió a escribir estas líneas de reflexión.

Para empezar, lo bueno

Ahí esta la Roja (la selección) que triunfó en el mundial y le demostró al mundo que tenían el temple ganador, tienen a Gaudi, Calatrava, Picasso, Dalí (mis favoritos) tienen al Barza y al Madrid (la mejor liga del mundo),también a Serrat y Sabina (la orquesta del Titanic), a Elsa Pataky, los vinos, la comida, a mi abuelo, Barcelona, el Toro de Osborne, paisajes maravillosos, playas, clima y un largo etcétera de cosas buenas.

Pero hoy quiero advertir lo malo para que tomemos nota

Primero una familia real, que lo menos que puedo decir es que dan vergüenza (salvo el “por qué no te cayas” del rey a Chávez), este rey que le pone el cuerno a la reina (tiro por viaje) así como la infanta Elena (cornuda), una reina amargada e infeliz, un príncipe desesperado por su turno de acceder al trono (hasta aquí la sección de la Chapoy). En esta telenovela cobra la mayor importancia el asunto (no menor) del yerno incómodo Iñaki Urdangarin Liebaert, duque consorte de Palma de Mallorca, que es el corruptazo real del momento, les cuento brevemente la historia:

Cuando decide casarse con la infanta Cristina, resuelve el resto de su vida, que dicho sea de paso había sido muy exitosa como deportista, sin necesidad de trabajar decide hacer un MBA en el Esade, conoce a un profesor (Diego Torres su cómplice) y este le dice: “Mira mi duque, con tu ralea y mi genio conquistaremos España”, y el otro(”inocente”) accede a formar parte del instituto NOOS (sin fines de lucro) y curiosamente empiezan a lucrar amafiados con el alcalde de Baleares (Jaume Matas de Palma de Mallorca) teniendo que explicar qué hicieron con cerca de 4 millones de Euros y esto es el principio del iceberg, este 25 de febrero le toca declarar al yerno, esperemos que la justicia no haga distingos. Por lo pronto todos los imputados han salvado a Cristinita, dejando al duque que se rasque con sus propias uñas, menciono este ejemplo sólo como un espejo, en el que se ve reflejada la clase política y la elite empresarial española, sólo por citar algo más, Valencia en quiebra, toda la ciudad por actos de corrupción, concesiones dadas a parientes y amigos, obras caras que nadie visita y a nadie benefician por todo el país, un sistema de salud decadente, etc.

¿Dónde quedó aquella España de nuestros padres y abuelos? ,Tres tarados se la acabaron y hoy todas esas tonterías les pasan la factura, 25% de desempleo, tasa de natalidad negativa, CERO crecimiento y una larga lista de desaciertos.

Estos puntos me llevan a mi anécdota final.

Hace unas semanas escribí un artículo titulado “los señoritos de Iberia” refiriéndome a los pilotos de esta aerolínea que ganan entre 10 mil y 15 mil euros (un piloto promedio gana 5 mil dólares) y los inconscientes se ponen a hacer huelgas cada semana, perjudicando a los viajeros y a los turistas, que dicho sea de paso de eso vive la madre patria.

Esta semana haciendo el check in en un hotel de la ciudad de México me topé con un contingente de Iberia, y no resistí comentar con el botones este tema (el país cayéndose a pedazos y estos abonándole, desde su posición privilegiada), sin darme cuenta fui escuchado por una sobrecargo que se puso como perra loca, atacándome a insultos. No me quedó más que aguantar como buen Mexica y decirles mi pensar en representación de la parte gachupina que llevo dentro.

En conclusión el comentario les dolió, y por culpa de mi bocota casi se arma un san quintín, creo algún piloto del grupo pensó “por qué no te cayas Mexicano, preocúpate por tu patria y deja de joder a la nuestra”.

*Profesor de Posgrado de Cetys Universidad e IPADE Business School, jjalonso@grupoconsultorefe.com