Intereses, valores y deseos

Por Maru Lozano Carbonell

A propósito del 14 de febrero, el afecto -ya sea en casa, en escuela, en empresa, etc.- debe ser una construcción de un proyecto en conjunto y se requiere que todos los involucrados abonen a la relación.

Todos deberíamos compartir y respetar los intereses, valores y deseos.  El amor une, no desune y ¡vaya que es un gran compromiso porque requiere mucho trabajo físico y mental!

En verdad que el principio de todas las relaciones humanas es el amor, afecto o como gustes llamarle que debe incluir una gran dosis de comprensión porque cada persona ama de una manera distinta. Cada quien viene cargando una mochila emocional y una caja de herramientas que “alguien” le instruyó a usar. Por lo que somos todos distintos, nadie te va a dar el afecto justo como tú lo esperas porque sencillamente es “otro”.

Ese “otro” ama como le amaron y como le ha ido en sus experiencias. También tú. Aquí lo importante es recordar que no somos un producto terminado, sino que somos un proceso, somos transformación. Y es que sí, mira, no somos los mismos que éramos a los siete años, ni a los catorce… ¡hemos cambiado! Nuestros intereses, valores y deseos también los vamos edificando de acuerdo a los recursos materiales y humanos con los que vamos contando.

Fuimos educados escuchando la frase: “eres…” y en realidad cuando decimos ya de adultos yo soy muy fuerte… la verdad es que nos estamos limitando y trabajando en un radio muy pequeño de acción. Pensar así nos quita la capacidad de saber que si en equis momento soy débil, entonces tengo que tomar las herramientas humanas y materiales que me ayuden a ser fuerte y salir adelante. Usar adjetivos positivos en algún momento es buenísimo, solo que hay que dar afecto, amor y amistad provista de raíces y alas. A veces se es fuerte, otras débil.

Entonces, a veces se es de alguna manera para que esa conducta nos lleve a donde queremos llegar. Amar es acompañar el proceso de alguien con empatía, aceptando el ritmo de cada ser humano.  

Ya sabemos que salir de nuestro propio cuadrito implica pensar que: “voy siendo…” de esta manera se contacta con un poder interminable, que conecta, que une. Confía en ti, porque tienes un criterio provisto de todo lo que necesitas para salir adelante de las situaciones que vives. Amarte es confiar en ti. 

Enseguida, acepta que lo que has elegido tuvo un motivo importante, segura estoy que nació del afecto, del amor o de la amistad, depende de lo que estemos hablando. Vuelve ahí con tu mente y este mes dedicado a tantos corazones, obsequia con gratitud.

Si amas, construyes, entonces cualquier relación crece a pesar de lo que sea. Si en lugar de esperar pasivamente a que el otro te valore y mejor comienzas tú a poner el cien por cien tu responsabilidad en la relación (de pareja, laboral, de amistad, etc.) verás con sorpresa la reciprocidad que brota increíblemente. El afecto es energía y, si no la recibes exactamente de esa persona, la recibirás de alguien más porque es lo que has lanzado al universo.

Al elegir portarte de cierta manera con alguien, no siempre tienes que amar de la misma forma, puedes ir ajustando. Debemos practicar la atracción permanentemente para hacer sólidas las relaciones importantes. ¡Feliz día del amor y la amistad!