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Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Siempre dará gusto cuando la selección mexicana gane algún partido, sin importar el rival, pero por alguna razón este triunfo ante El Salvador fue un poco decepcionante. Si bien siempre será algo positivo iniciar un proceso nuevo con un triunfo, los pupilos de Juan Carlos Osorio quedaron a deber en un partido que fácilmente pudo haber terminado en goleada.

 

Con todo el respeto que merece cualquier rival que se plante dentro del imponente Estadio Azteca, El Salvador se vio inferior desde el principio y nunca fue capaz de competir contra un conjunto mexicano que, si se llegó a ver superior, fue principalmente por lo que el rival dejó de hacer más que por méritos propios. Se entiende que por ser un nuevo proceso no llegue a haber tanto entendimiento entre los jugadores dentro de la cancha, pero con tantas llegadas a gol y con gran parte del partido con el balón en sus pies, es algo difícil aceptar un triunfo por solo tres goles de diferencia.

Osorio hizo su parte. No se guardó nada y metió a sus mejores hombres para disputar este partido usando una alineación altamente ofensiva y poco conocida comparado con la forma que había venido jugando la selección con técnicos anteriores. Con Jesús Corona  y Carlos Vela jugando justo detrás de Javier Hernández y Oribe Peralta parecía que los goles no pararían de caer. Curiosamente, solo uno de estos jugadores fue capaz de meter un gol. Hernández tuvo una noche para el olvido en un partido donde se esperaban muchos goles de su parte tras el buen momento que vive con su equipo en Alemania. No dejo de fallar hasta el momento que fue sustituido. Peralta tampoco pudo concretar las que tuvo y así se confirma la irregularidad que ha venido mostrando. Los goles tuvieron que venir por parte de los hombres de media cancha, con un golazo de Andrés Guardado de tiro libre al inicio del partido y otro tanto de Héctor Herrera cerca del final del primer tiempo. Carlos Vela sentenciaría el partido con el tercer gol tras una gran combinación con Corona, quien aprovechó la confianza que le tuvo Osorio y dio un buen partido.

En un partido sencillo para la selección se confirmaron un par de cosas. Una de las cosas positivas es el gran momento que vive Guardado, el ahora capitán de la selección tras la ausencia de Rafael Márquez por lesión. Guardado ha sido de los jugadores más consistentes en su rendimiento y merecidamente se ha adueñado del gafete de capitán y junto con Herrera se ha consolidado en la media cancha. Desafortunadamente también se confirmó la poca efectividad que tienen los delanteros al momento de definir frente al marco rival. Se falla demasiado y se desaprovechan muchas oportunidades.

Fue un debut con muy poco sabor donde a pesar de haber conseguido 3 puntos muy valiosos se puede y se debe jugar mejor.

 

gsanchez-aldana@outlook.com

 

*Estudiante de la Universidad Estatal de SD, apasionado del fútbol