Ingenuidad y bondad, contraste

Por El Recomendador

1.- Chocolat. Francia, 1988 Claire Denis. Ya no podemos prescindir de MUBI que muestra cine de arte como esta ingenua película que describe las relaciones entre las razas ambientada en Camerún antes de su independencia, vista a través de los ojos de una joven blanca y su sirviente negro.

Es el debut cinematográfico de Claire Denis. Está protagonizada por Isaach de Benkolé. Describe magistralmente el colonialismo y el racismo, la atracción sexual ambigua de una blanca esposa del gobernador y el amor de una niña por su mayordomo.

Los críticos dicen de ella: “Un trabajo de artístico y de artesanía al más alto nivel, sofisticado en su concepción y ejecución, aun así, obsesionado por el atractivo salvaje”. (Los Ángeles Times) y que “La película es encantadora y caprichosa”. Para otros, “Sufre de disparatados elementos”. Usted, dirá.

2.- Un invierno en Nueva York. Drama danés de 2019, película en Netflix. Una mujer con dos niños, maltratados por el papá y marido, huye a la gran ciudad y pasando un sinnúmero de penas recibe al final la generosidad de unos extraños. Una especie de cuento con destinos entrelazados que dice algún crítico que toca fibras sensibles, algunas veces con acierto y otras sin él.

La escritora y directora danesa Lone Scherfig no consigue conectar del todo con el espectador, pero creemos que en la parte que lo logra nos transmite una bondad que no es muy usual en las películas que patrocina Netflix. Un film para pasar un rato agradable, pero dice un crítico que no se queda mucho tiempo en la memoria.

3.- La mujer ilegal. 2020. Película española patrocinada por Netflix que relata la generosidad de un defensor de inmigrantes y de todo un grupo de gente que los protege en un ambiente de indiferencia y de explotación general y de ausencia de justicia que los atormenta.

Un abogado de inmigración y una mujer nigeriana atrapada en una red de prostitución unen sus fuerzas para luchar contra la corrupción del sistema de deportación del Estado español. Un crítico nos indica que lo mejor del filme son las charlas del abogado con sus desventurados clientes y que lo peor es la secuencia onírica, casi al final, en clave de cine fantástico. Se describe bien la corrupción política, el racismo, los secuestros exprés…

Lo único muy discutible es que a tan generoso abogado le atribuyan la comisión del asesinato de su propia y excelente esposa, a petición de ella, ejecutando la eutanasia que, por supuesto Netflix siempre justifica. Es la parte no creíble de una película hermosa y muy digna de verse.