Incremento al Salario Mínimo

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Hace apenas unos días se dio a conocer la noticia que la Conami había acordado incrementar el salario mínimo en México en un monto que equivale aproximadamente un 10%, para quedar así a partir del 1ro de diciembre en una cifra final de 88.36 pesos.

El organismo empresarial Coparmex manifestó considerar este incremento de 8.32 pesos diarios como un “avance limitado y de medio camino” tomando en consideración lo que se requiere para alcanzar la “línea de bienestar”; esta se refiere al valor monetario mínimo de 95.24 pesos para cubrir una canasta alimentaria básica al mes. De acuerdo al mismo comunicado del organismo empresarial, se acordó que a más tardar el 30 de abril de 2018 se llevará a cabo un nuevo ajuste para ahora sí alcanzar la línea de bienestar.

En los últimos años el salario mínimo ha incrementado por dos razones: una por la iniciativa de homologarlo en las distintas zonas geográficas del país, así desde octubre de 2015 tenemos un solo salario mínimo en México. La otra razón ha sido que desde el 2015, y particularmente en 2017, los aumentos porcentuales del salario mínimo han sido superiores a los aumentos porcentuales del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

Lo que también es cierto es que no todos los trabajadores son remunerados con un salario mínimo. Incluso en esta ciudad de Tijuana si algún empleador opta por pagar lo mínimo establecido sin ninguna compensación adicional, seguramente le debe estar siendo casi imposible contratar personal, esto debido a los salarios ofrecidos por la industria de manufactura que están regularmente por encima.

Esto último resultará un reto de comunicación y posiblemente financiero para un número importante de empresas en esta ciudad, principalmente las pertenecientes al sector manufacturero, ya que regularmente, los incrementos al salario mínimo se hacían efectivos en enero de cada año y era cuando las empresas -aun sin estar obligadas por pagar más de mínimo legal- aprovechaban para hacer sus ajustes salariales y así no verse expuestas a dar explicaciones a su personal del por qué no estaban obligadas a hacer aumentos en la compensación de sus trabajadores.

Con esta noticia, es posible que algunos o muchos trabajadores, principalmente operadores, quienes acostumbrados a que cuando escuchaban que se incrementaba el salario mínimo recibían también ellos un aumento salarial, independientemente que ganaran o no el mínimo, ahora estén esperando lo mismo para este 1ro de diciembre. De esta forma, varias empresas deberán decidir si dar también un incremento anticipado, el cual impactaría en el costo no solo en el costo de su nómina regular, sino también de sus aguinaldos. Quienes opten por no incrementar sus salarios, deberán definir la mejor manera de comunicar a sus colaboradores que a ellos no les corresponde y por qué no. Lo importante es actuar en aras de mantener un buen ambiente laboral y que esto reto imprevisto no se convierta en un factor más que abone a la rotación de personal.