¿Incoherencia sensacionalista o relato coherente?

Por El Recomendador

Las preguntas planteadas en el título de este artículo vienen al caso con este contraste:

1.- Carmel. ¿Quién mató a María Marta? Serie documental bien actuada y aunque el relato no descubre al verdadero asesino, si nos cuenta y muy bien cómo fueron cayendo las acusaciones falsas. Viene de Argentina y los personajes y las pifias de la justicia nos convencen porque 18 años después de los hechos que mantuvieron la atención continua de los argentinos, los hechos continúan generando intrigas y aún se trata de un asunto no resuelto por los defectuosos y descompuestos aparatos y estructuras de la justicia que dependen de que se hallen pruebas.

Las buenas leyes además de querer la condena de culpables, obligan a demostrar que un implicado o sospechoso lo es. La ley dice, pero ¿qué pasa si nadie vio nada y si las pruebas de la autoría material no aparecen por ningún lado?

La serie es intrigante y por momentos reveladora de lo que ocurre en el mundo real con sus choques entre los órganos encargados de la justicia y las presiones mediáticas de la gente. Nos hace caer en la cuenta del rechazo que deberíamos tener a los linchamientos mediáticos y a todos los prejuicios de la llamada opinión pública metida a querer solucionar cada caso concreto, como si siempre fuera fácil  esclarecer los hechos y probarlos.

Tampoco ayudan a la justicia las tendencias ideológicas maniqueas que, por ejemplo, centran los males del mundo en los ricos y la inocencia total y las virtudes en los pobres. Es obvio que con estos estereotipos tampoco se pueden determinar ni las autorías de los crímenes ni las inocencias cuando hay que absolver.

¿Quién mató a María Marta?, seguirá siendo una intriga sin respuesta.

2.- Ava, película norteamericana. Ava, (Jessica Chastain) es una asesina que trabaja para una empresa de crímenes secreta. Cuando un encargo sale mal, se ve obligada a luchar contra sus compañeros para defender su vida.

Thriller es palabra inglesa que deriva de thrill que significa espantar. En francés y en español llamamos a esto “suspense”

En el mejor de los casos estamos hablando de aventuras muy movidas e increíbles que mantienen al filo del asiento al espectador. Pero en la realidad, hoy contamos con gran número de filmes y series en las que se abusa del sensacionalismo violento; en este caso, por ejemplo, se pone a pelear a mujeres que siempre le ganan a los trancazos a todos los gorilas expertos. Llega el momento en que rechazamos las cosas por exageradas y absurdas.

El suspense deja de ser un recurso legítimo del arte de narrar para convertirse involuntariamente en un recurso incoherente que carece de todo sustento. Y si se trata de sustos o de intrigas intensas, se vuelven incoherentes y en vez de dar miedo, empiezan a dar risa. Con toda razón dice un crítico que esta película empieza a parecer ridícula junto con el oscuro drama familiar en que se basa. La crítica, en general, no dice que sea un filme pésimo, aunque sí francamente olvidable.