Incluyente

Por Maru Lozano Carbonell

Esta nueva ola de incluir en el lenguaje a todos para que nadie se ofenda es verdaderamente complicada. Esto significaría no discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género. Esto según la ONU.

Ahora resulta que si decimos Feliz Navidad estamos discriminando y se debiera cambiar por Felices Fiestas. Vi un meme que decía: “No promovamos el uso de shampoo para que no se ofendan los pelones”. ¿Verdad que resulta complicado? Es imposible que todos hablen como tú quieres.

Promover la igualdad de género y combatir los prejuicios es una cosa muy diferente a estar tan enfocados en quién se puede ofender o faltar cuando vertemos una opinión, un texto, publicidad, etc.

En realidad fue la Unión Europea la que dijo que, para no discriminar a las otras religiones, debemos decir Felices Fiestas. A Helena Dalli se le ocurrió esto que ha enojado a muchos. Ella es doctora en sociología política y es de Malta. Desde la Comisión por la Igualdad se tenía como meta reflejar la diversidad cultural europea y mostrar que hay muchas creencias e ideologías, por lo que Felices Fiestas sería lo prudente.

Si bien es cierto, religión supondría “religar” o “unir”, con esto del lenguaje inclusivo a muchos les da más por rebelarse y sostenerse en la costumbre con enojo y separación. Por supuesto que la lengua es algo vivo, que cambia, pero las costumbres y formas de expresión, tendrían que ir poco a poco apropiándose hasta lograrlo.

Cuando Kate Middleton se casó con el príncipe William, ya no se le podía decir Kate sino Catherine. Nos guste o no, nos parezca adecuado o anticuado, nos parezca ridículo o perfecto, así es ahí.

Si a Helena Dalli se le ocurre que debemos decir Felices Fiestas, podríamos acomodar el discurso a nuestro entorno. Si somos Católicos, decir Feliz Navidad está perfecto siempre y cuando no esté en la mesa un judío, por ejemplo. Respeto y prudencia cuando uno ve a su alrededor y ubica con quienes está para poder expresarse adecuadamente.

No nos enojemos si la Unión Europea propone un cambio en la forma de desear lo mejor en esta época, ¡que se proponga lo que sea! Sé fiel a lo que crees, a tu interior, a tu crecimiento espiritual y sobre todo, a la unión. No permitas que el discurso separe o aísle a nadie, igual respetar que alguien está cambiando su forma de hablar no debería afectarte a ti ni a tus principios.

No siempre se habla con el afán de excluir, todos hablamos desde la poca o mucha ignorancia y si tú, eres conocedor, culto y Don fregón, ten paciencia, caridad y pasa por alto las palabras que se dicen y que no se parecen a las que tú usas.

Por lo pronto, que esta semana, todos estemos unidos, felices en la medida de lo posible y valorando el momento que se tiene vida, salud y armonía. Que nazca en tu corazón el deseo de seguir anhelando algo y que se te cumpla pronto y bonito. ilusiónate con algo, visualízalo y a trabajar por ello. Que reunirse no resulte un agobio, que sea todo un regocijo con motivo especial y eso es algo que solo tú puedes lograr, que cada momento sea verdaderamente especial.