Impuntual

Por Ana Celia Pérez Jiménez

Últimamente no calculo muy bien mi tiempo, no sé lo que ha pasado, antes presumía de lo puntual que podía y lograba ser, desde hace unos meses es como si el tiempo fuera más lento y no logro ser tan efectiva, y digo “como si lo fuera” porque el minuto sigue siendo 60 segundos y por algún motivo se me extienden la acciones y terminó calculando mal mis salidas y por lo tanto mis llegadas.

Me encuentro practicando mis frases de disculpa antes de llegar al sitio acordado y más tarde de la hora acordada y trato de recordar un artículo que una vez leí sobre las genuinas disculpas pero siempre olvido si debo de agradecer su tiempo o sencillamente disculparme a secas y listo.

Muchos hablan de efectos secundarios después de esta pandemia y yo cargo los míos, entre ellos el mal rendimiento de mi tiempo, desafortunadamente no terminó en otra dimensión ni en un gusano de relatividad, que eso me sería bastante interesante, pero únicamente termino llegando tarde a los lugares con mucha pena y con excusa del tráfico y de esta nueva persona que parece que ya no calcula del punto A al punto B.

Tanto que yo alardeaba de que la puntualidad era hábito de reyes y ahora parece que me he quedado sin título de nobleza. Me encuentro perdiendo el tiempo en cosas extrañas y sin importancia, en lugar de volverme efectiva, cuando siento que se acerca la hora pareciera que comienzo a bailar un vals por toda la casa, dando vueltas por las recamaras, terminando en medio de la sala sin recordar a qué iba, cerrando cajones y doblando su ropa, ¿y el enfoque?, me digo, y el enfoque de terminar mi arreglo para poder salir de casa lo pierdo, lo olvido, se me va, como que no permanece fuerte en mi prioridad y así se me va la hora.

Mal hábitos he adquirido o tal vez padecimiento, ya que nunca antes lo había considerado como tal, pero tengo esa virtud de perder el tiempo, de olvidarlo, de irme en un pensamiento, en una acción casual y se me va. No he cambiado el ritmo de nada, pero es mi cabeza que se está adaptando de nuevo al compromiso siento, al salir, al decir que sí, al volver a una rutina pasada que no se si vaya ya mucho con esta nueva persona post pandemia.