Impunidad por falta de investigación: Velázquez

Juan Velásquez lleva 44 años sin perder un juicio a pesar de que ha llevado los más controvertidos de los últimos tiempos: Luis Echeverría, Raúl Salinas de Gortari, Arturo “Negro” Durazo y el “Pemexgate”, por citar algunos.

El abogado que pertenece a la élite de los penalistas en México, sostiene con certeza la inocencia de sus clientes, la cual afirma ha demostrado con la ley en la mano y de manera limpia.

Velásquez visitó la ciudad el viernes para ofrecer una conferencia en la Universidad de Tijuana.

Usted ha hecho hincapié en la falta de profesionalismo de las policías investigativas. ¿Cómo las inconsistencias de las autoridades han facilitado sus casos como defensor?

No me los han facilitado a mí particularmente. Pienso que se requiere la absoluta determinación de las autoridades para proveernos de policías suficientes y eficientes que sepan investigar y descubrir, para que con pruebas lleven a los acusados ante los jueces y se impongan los castigos que merecen.

Estas prácticas de las policías a cualquiera le facilitan la defensa, pues los jueces sólo pueden condenar imponiendo penas a través de las pruebas y si no existen, por más que se les consideren culpables a las personas, se les tiene que absolver.

¿Alguna vez ha tenido que enfrentar su ética profesional con su moral personal a la hora de elegir un caso?

Al mencionar la ética y la moral estamos hablando de lo mismo.

He defendido con la plena convicción de la inocencia de mis clientes y precisamente porque han sido inocentes, todos mis defendidos han sido absueltos.

A mí un juez nunca me ha pedido dinero o algo a cambio para una absolución y nunca lo he dado.

Todos los juicios los he ganado con la ley en la mano, nunca he tenido un conflicto de esa naturaleza.

¿Cómo elige los juicios en los que trabajará? ¿Sólo defiende inocentes?

Primero estudio el caso y luego me convenzo de que tiene defensa en tanto que no hay pruebas de culpabilidad.

¿Que no haya pruebas es lo mismo que ser inocente?

No necesariamente pero ¿cómo saber que es alguien culpable si no hay pruebas?

Al ministerio público le toca probar la culpabilidad, si revisando los documentos no existen las pruebas entonces a la persona se le debe tener como inocente.

Pero usted asegura que sus clientes son en efecto inocentes y comenta que no es lo mismo que no tener pruebas.

Si mi defendido me asegura que es inocente le creo y si además no hay pruebas, pues es absuelto.

Una persona en un juicio debe ser defendida aún siendo culpable, pues si esa persona no quiere o no puede pagar un abogado, el estado está obligado a asignarle uno de oficio para que al final de cuentas haya pruebas de cargo y descargo, un juez las valore y las que pesen más condenen o absuelvan.

Si no hubiera un defensor, no estaríamos hablando de un juicio imparcial, sino de un linchamiento.

¿Es caro un defensor como usted? ¿Cuánto cobra?

He llevado casos en los que he defendido y no he cobrado, aún y cuando me han querido pagar.

Un ejemplo es el de la representación de Diana Laura Riojas, la viuda de Colosio.

Ella lo que menos quería era tener que ver con la autoridad que investigaba luego de la tragedia.

La apoyé sin cobrar y considero ese el trabajo más digno en toda mi historia de defensor.

Tengo entendido que usted fue profesor de Enrique Peña Nieto en la Universidad. ¿Cómo es en el terreno académico? ¿Es verdad que no le gusta leer?

Yo creo que esa historia más que conocida fue más un tropiezo que una realidad.

¿Cómo alguien que es profesionista egresado de una universidad muy estricta no va a haber leído tres libros en su vida, aunque sean los de texto para pasar la carrera?

Lo que puedo decir es que mi clase era a las 7:00 de la mañana y él siempre asistió, nunca tuvo faltas, era absolutamente puntual y me acuerdo de él por haber sido buen estudiante.

En 40 años que llevo de profesor le he dado clases a miles de jóvenes y de ellos sólo recuerdo a pocos, ya sea por ser muy malos o por ser muy buenos.

Entre los jóvenes excepcionalmente buenos está Peña, quien sin duda estudiaba sus libros de texto.

¿Qué clase le dio?

Derecho procesal penal en la Universidad Panamericana.

Es una universidad absolutamente estricta, con una especial vigilancia y disciplina a los estudiantes.

Ahí fue donde Peña Nieto cursó su carrera, se recibió y pues ahora es presidente de la República.

¿Cómo resuelve la presión de defender casos en los que tiene la opinión pública en contra?

Es un inconveniente pues la opinión pública condena sin conocer, y le daré por más que nosotros no hubiéramos querido, ese juicio fue lo mejor que le pudo pasar.

Alguna vez se hizo una encuesta y para más del 90% de los encuestados, Echeverría era el responsable del 2 de octubre del 68 en Tlatelolco.

¿Pero cómo lo sabían? ¿Acaso vieron un expediente de más de 100 mil hojas?

La última palabra en ese asunto la tuvo un señor magistrado, quien por cierto antes del juicio había escrito un libro sobre extradiciones y la presentación de su obra coincidió con las reuniones de la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados que estaba revisando la Ley de Extradición Internacional e invitaron al magistrado a dar una conferencia sobre el tema.

Ese magistrado me pidió a mí que fuera a presentar el libro y cuando vi la obra, en la primera página se la dedicaba a las víctimas del 2 de octubre del 68.

Tiempo después a ese magistrado le tocó resolver el asunto de Echeverría y a sus secretarios les dijo que repasaran cada detalle del expediente con detenimiento.

“Sólo necesito que encuentren una prueba de responsabilidad, nos vemos en un mes”, les dijo.

Al mes se reunieron y no encontraron ni una prueba y por eso fue liberado Echeverría.

Una cosa es la opinión pública, a través de la cual todo el mundo condena sin saber y otra importantísima es una absolución de la Suprema Corte que lo absolvió por no encontrar pruebas.

El día de mañana, en la historia quedará por un lado la encuesta de opinión contrastada con una sentencia del Poder Judicial que habiendo estudiado el expediente resolvió liberar al ex presidente por la inexistencia de una sola prueba.

Usted ha afirmado que uno de sus principales rasgos es el patriotismo. ¿Qué es el patriotismo para usted?

Toda mi familia, mi abuelo, mi padre, mi tío, fueron militares y yo me formé en una universidad militar.

Para mí el patriotismo son la consignas de esa universidad: patria, honor y disciplina.

Es amor a la patria y por ese amor a la patria tener honor y disciplina.

¿No considera que figuras como Arturo “Negro” Durazo, a quien usted defendió, dañó a la patria?

Son puntos de vista. A Arturo Durazo se le acusó de acopio de armas, algo que no entiendo cómo pudo haber cometido.

La Constitución permite que tengamos armas en nuestro domicilio para nuestra defensa.

Antes de Luis Echeverría se podían comprar armas libremente pero después se creó la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos que permitía tenerlas bajo ciertas condiciones.

Uno de los motivos para la promulgación de esa ley fue que se castigara a quien reuniera armas en gran cantidad para atentar contra las instituciones del País

Yo me pregunto si Durazo las tenía para eso, tomando en cuenta que eran de colección, tan inservibles que explotaron cuando hicieron la reconstrucción de los hechos.

Después lo acusaron de otro delito absolutamente fabricado: que le pedía dinero a sus subordinados para su beneficio y eso se pretendió probar con unos “disque” recibos que “disque” daba a cambio de los “moches” y luego los archivaba en la Policía.

Decían algo así como: “recibí del jefe fulano de tal de la delegación tal una cantidad de, por decir algo, 30 mil pesos, atentamente Durazo”.

Si eso hubiera sido cierto, no hubiera dado recibos y menos los hubiera archivado en la policía.

Pero él tuvo un enriquecimiento opulento ¿cierto?

Tuvo un enriquecimiento opulento que siempre pretendió justificar a través de otros ingresos, pero al final de cuentas los juicios resultaron absurdos.

Se le acusaba de delitos contra la salud, de narcotráfico, por ejemplo.

Lo tuvieron preso en Los Ángeles mientras lo extraditaban a México y por eso pienso: si esos delitos hubieran sido ciertos ¿la primera autoridad que lo hubiera enjuiciado no sería la norteamericana, ya sin la protección de estado mexicano?

¿Por qué no lo procesaron? Porque no fueron ciertas las acusaciones, porque fueron una invención popular.

Durazo tuvo un jefe de ayudantes que escribió un libro llamado “Lo Negro del Negro Durazo” que vendió 600 mil ejemplares, se distribuía hasta en los semáforos, al menos de la Ciudad de México.

El libro mezclaba verdades con muchas mentiras avaladas por haber sido el jefe de ayudantes el que lo escribió.

El autor era un señor alcohólico y drogadicto que murió precisamente por esos problemas.

Durazo no fue un santo, pero sí fue objeto de persecución durante el siguiente sexenio al de López Portillo, el de la “renovación moral” y se usó a Durazo para tratar de demostrar esa idea.

No dudo que hubiera tenido muchas cosas malas, pero no las del juicio.

¿No será entonces que la impunidad en México es por qué las autoridades investigadoras no saben culpar?

Si lo hacen mal ¿quién se los va  enmendar? ¿el juez? ¿se hará policía o acusador? El juez debe recibir pruebas.

La impunidad se debe a que no tenemos policía que investigue y descubra.

Se necesita que los agentes del ministerio público presenten pruebas y con ellas los jueces condenen.

¿Si se diera el caso defendería al ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna?

No lo conozco, pero le diré que, no obstante a no conocerlo, no siento que calificaría para ser un defendido mío: mis defendidos tiene un poco más de nivel político.

¿Cuántos casos ha ganado?

En mis 44 años de vida profesional nunca he perdido un caso. A la mejor podría hacer la cuenta de cuántos gané, pues ni han sido tantos.

Tengo entendido que usted es muy serio. Cuando gana un caso ¿cómo lo celebra?

Yo no bebo, no fumo ni soy fiestero, me levanto a las 4:20 de la mañana, hago ejercicio… celebro durmiendo tranquilamente.

Usted ha declarado que no defiende casos relacionados con el narco. Sin embargo ¿qué opinión le merecen las declaraciones de Joaquín “Chapo” Guzmán, quien se dijo un agricultor inocente?

Absolutamente congruentes con su defensa, pues alguna vez aprendí una frase fundamental para este tipo de casos: “never plead guilty” (“nunca declararse culpable”).

¿Lo puede sacar un abogado hábil?

No lo se, depende de las pruebas de la acusación.

Todos dicen que era el narco más buscado, el que más traficaba, etcétera, pero yo me pregunto quién de nosotros ha visto el expediente para determinar eso.

Sin ver el expediente y conocer las pruebas estoy imposibilitado para opinar y por otro lado, si lo hago, entraría a esa multitud que opina sólo porque leyó el periódico.

¿Por qué no defiende a acusados de narcotráfico?

Porque no siento empatía en esos casos, porque no tengo experiencia y porque en la práctica, todos mis casos han sido, por llamarle de una manera “penales políticos”, o más bien políticos que se les da apariencia penal.