
Por Manuel Ayala
Tijuana.- La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) inició este miércoles un proyecto junto con el Gobierno de Baja California para perfilar las necesidades futuras de infraestructura energética e hidráulica de la entidad.
Así lo informó Héctor Núñez, vicepresidente nacional de Canacintra para la región Noroeste, el cual tiene el objetivo de que nuevos desarrollos industriales, empresas en expansión y nuevas inversiones encuentren las condiciones necesarias para establecerse y crecer.
Explicó que el proyecto contempla encuestas dirigidas a desarrolladores de parques industriales, empresas que planean expandirse y nuevos proyectos de inversión, para conocer con anticipación sus requerimientos de electricidad, agua y gas natural.
“Queremos hacer con esto no llegar un desarrollador que llegue a un lugar nada más como lo han hecho muchos, incluso aquí, ya saben que Tijuana ahorita está creciendo verticalmente y dicen: nada, pues aquí voy a poner un edificio, sin antes haber checado si van a contar con la suficiente energía eléctrica, si van a tener suficiente agua”, señaló.
Adelantóm que la información será compartida con proveedores de infraestructura y servicios, entre ellos la Comisión Federal de Electricidad (CFE), organismos operadores del agua y empresas de gas, para planear las obras necesarias hacia los sitios donde se instalarán los proyectos.
El dirigente empresarial indicó que entre este año y el próximo esperan contar con una agenda formal basada en los resultados, ya que la intención es identificar necesidades futuras y permitir que la infraestructura se desarrolle antes de que llegue la demanda.
“Si no empezamos a trabajar en esto, no se va a lograr; se va a seguir desarrollando como lo está haciendo ahorita, de una manera desordenada”, advirtió, y agregó que, aunque actualmente no existe un diagnóstico definitivo “es necesario comenzar a construir esa visión de largo plazo”.
El líder empresarial destacó que Baja California ya cuenta con nuevas fuentes y conexiones energéticas, y proyectos como la desalinizadora de Ensenada para ampliar el abasto, sin embargo, consideró que el reto es aprovechar esas condiciones para planear el crecimiento económico.
“Tijuana enfrenta una presión particular por su crecimiento vertical y por la concentración de edificios, mientras Ensenada mantiene como una de sus principales necesidades el agua y Mexicali enfrenta retos en materia eléctrica”, expuso.
Para Núñez, la falta de infraestructura representa un riesgo directo para la atracción de inversiones, y explicó que empresas con proyectos importantes pueden cambiar de destino si al llegar encuentran que no existe suficiente capacidad eléctrica, agua o gas para operar.
“Esto que estamos haciendo precisamente es para eso: para prever y que no perdamos inversiones”, puntualizó.







































