Iluminados

Jorge Alberto Gutiérrez Topete

Medios de comunicación y redes sociales se han encargado de “comunicarnos” a todos los tijuanenses porqué la licitación de la concesión de las luminarias autorizada por el presente Cabildo será un nuevo fracaso.

Ahí nos dicen que seguramente los tijuanenses pagaremos de más y “alguien hará el negocio de su vida” sembrando una gran duda sobre solución técnica del proyecto por la ausencia de un proyecto ejecutivo. El tema ha sido muy “manoseado” en administraciones anteriores, donde ya tuvimos dos rotundos fracasos durante el XX y XXI Ayuntamiento, cuando en la primera oportunidad nos vieron la cara a todos los tijuanenses instalando la empresa Sola Basic a través de un contrato de arrendamiento un producto de inferior calidad que no iluminaba adecuadamente, además de tener una vida útil muy corta; y en la segunda, donde no se hicieron valer las garantías del equipo desistiéndose el ayuntamiento de las demandas legales interpuestas para al final, quedar la ciudad en la penumbra y en peores condiciones que cuando inició la reposición de las lámparas.

Me llaman la atención varias situaciones alrededor de todo ello, pero sobre todo, como en su momento los partidos opositores, ni el sector empresarial ni cámaras de profesionistas señalaron y reclamaron a las autoridades los errores y omisiones cometidos durante las pasadas administraciones que nos llevaron a la precaria situación en que nos encontramos en materia de alumbrado público. Así mismo, me gustaría que estos mismos “reclamantes” exigieran con el mismo entusiasmo resolver la problemática de transporte público y movilidad de la ciudad, así como muchísimos problemas urbanos que han sido provocados principalmente por falta de atención o errores de pasadas administraciones.

Creo que hay que inspirarnos en experiencias exitosas como la licitación del Programa Integral de Repavimentación (PIRE) donde se lograron costos muy competitivos, tasas de interés bajas y excelente calidad y desempeño (fallas en menos del 0.01% del área pavimentada) donde los tijuanense hemos gozado de servicio continuo por casi nueve años mientras la ciudad ya ha ahorrado más de mil millones de pesos en bacheo sobre las vialidades que recibieron el “white topping”. Cabe señalar que cuando se licitó el PIRE no había un proyecto ejecutivo detallado, existía un diagnóstico bastante completo, un anteproyecto, así como un presupuesto y tope de inversión basado en la capacidad de pago para este proyecto, y sobre la marcha se hacían los estudios específicos y proyectos ejecutivos de cada tramo de vialidad donde se reparaban o reemplazaban inclusive, tuberías subterráneas de CESPT para garantizar una vida útil de por lo menos 20 años de las vialidades; además, existieron garantías del ejecutor de la obra (CEMEX) quien ha atendido las reparaciones pertinentes como parte de la garantía de manera oportuna. 

Aunque no estoy de acuerdo completamente con todo lo propuesto en el acuerdo de Cabildo que aprueba la licitación de la concesión, creo que en la convocatoria, términos de referencia, especificaciones técnicas, diagnóstico, proyectos ejecutivos y términos del futuro título de concesión, varias organizaciones sociales y empresariales, así como colegios profesionales especializados podrían con su participación a coadyuvar en perfeccionar el proceso y principalmente a darle la requerida transparencia para iniciar a resolver este problema heredado de malas -y quizá mal intencionadas- decisiones de pasadas administraciones. Creo que Tijuana tiene problemas mucho más graves por resolver y me encantaría que este se resolviera satisfactoriamente para avanzar a los que siguen.