Ideas Verticales: Bendito PIRE, 2ª Parte.

Por Jorge Alberto Gutiérrez

Continúa de la semana pasada… (Bendito Pire, primera parte)

Para el ejercicio fiscal 2008, se contaban con 152 millones de pesos de ingresos adicionales producto del impuesto predial. Con estos recursos adicionales, el Ayuntamiento de Tijuana repentinamente tenía mayor capacidad no nada más para comprometerse a obtener deuda, sino para poderla pagar. Podría endeudarse hasta por 1’716 millones de pesos adicionales.

El dilema era si se atendían con esos recursos varios pequeños y medianos problemas en la infraestructura vial de Ciudad, o si se resolvía un gran problema de fondo.

No era la primera vez que había esta oportunidad para Tijuana. En años anteriores, a través del “crédito japonés”, se resolvió de fondo el antiguo problema en la cobertura y disponibilidad de agua potable en las colonias de nuestra ciudad.

Así, después de analizar las opciones, el Presidente Municipal Jorge Ramos y su equipo de colaboradores deciden utilizar los recursos disponibles para atender y resolver de fondo el problema de mantenimiento y bacheo de las vialidades primarias y se decide hacer un gran proyecto denominado Programa Integral de Repavimentación (PIRE).

El PIRE, consistía en colocar una capa de concreto de alrededor de 20 centímetros sobre el asfalto existente. Esta nueva superficie de rodamiento, permitiría tener una red vial primaria de bajo mantenimiento, en condiciones óptimas por los siguientes 20 años.

Habrían ventajas ambientales relacionadas, así como grandes beneficios sociales y económicos para los ciudadanos gracias a la reducción de tiempos de traslado y menor deterioro de los vehículos tanto privados como de transporte y servicio público que circulan por nuestra ciudad. Los beneficios son tan amplios que se considera que el 80% de la población y la carga, circulan diariamente por alguna vialidad incluida en el PIRE.

Otra gran oportunidad que nos dio el PIRE, es la posibilidad de soñar en tener un mejor sistema de transporte público en nuestra ciudad. Las futuras “rutas troncales” o “BRTs” podrían existir, solo al tener una superficie de rodamiento tan extensa como se tiene hoy. Esa posibilidad se  está a punto de materializar.

A pesar de los beneficios tan amplios y conocidos que nos ha brindado el PIRE, los políticos y detractores solo se lamentan de la deuda y no reconocen el bien que ha significado para nuestra ciudad. Lo que no quieren aceptar, es que ahí han estado los recursos para pagar.

El Ayuntamiento de Tijuana habría recaudado desde 2008 una cantidad que podría llegar a los 1’722 millones de pesos adicionales de impuesto predial. Lo significativo no es el monto de lo recaudado; lo relevante es que las administraciones municipales subsecuentes, solo han “reestructurado” y la deuda real ha crecido ya que muy poco del capital original ha sido pagado debidamente.  

Los recursos adicionales producto de la recaudación, que eran para pagar la deuda del PIRE, han preferido utilizarlos para pagar las comisiones de las “reestructuraciones” y el resto para otras obras y acciones de bajo impacto como el fallido reemplazo de las luminarias de la ciudad.

Por ello, me puedo atrever a decir que Tijuana es otra desde el PIRE. Para bien, y para mal.