Humedales en el Río Tijuana y Arroyo Alamar

Por Carlos Linaldi

clinaldi@hotmail.com

Desayuné este fin de semana con Don Luis López Moctezuma. Ahora no tiene cargo público, funge como asesor del Gobierno del Estado pero sigue tan activo como siempre. Sencillo y amable, como corresponde a una fina persona, hablamos sobre las necesidades de nuestra gente para progresar.

Un tema como éste no puede ser una simple charla de café estando frente a un personaje como él. Fundador de la Facultad de Ingeniería de la UABC en 1967 en Mexicali, ex diputado federal, con el desempeño de múltiples cargos a lo largo de su vida y el desarrollo de proyectos que le han dado la cara actual a Baja California, cada palabra suya tiene una razón y un por qué.

Ríe divertido del uso de calculadoras y sistemas digitales en el trabajo del geodesta y del ingeniero, que vinieron a substituir los cálculos a mano de la raíz cuadrada y la hipotenusa.

No porque estén mal o dejen de ser un instrumento para agilizar el trabajo, simplemente porque los usuarios se confían de las máquinas y sin comprobar resultados, creen ciegamente en ellos.

Don Luis impulsa varios proyectos en estos días.

Uno de ellos, que funcione el Consorcio Tecnológico. Físicamente se trata de instalaciones de carácter educativo y de investigación. Pero sus fines van más allá: Preparar a nuestros técnicos y profesionistas en el desarrollo de nuevas tecnologías, que permitan crear productos y servicios con mayor valor agregado.

Desarrollar el potencial humano, al tiempo que se mejoran los ingresos de esos creadores, pero también de quienes vivimos en esta ciudad. Ponernos al tú por tú en el desarrollo mundial.

Don Luis sabe que hay talento en el noroeste de México para eso y más, especialmente en Tijuana, pero falta identificar nuestro potencial y sentar las bases para que se desarrolle.

Otros dos proyectos que trae en su portafolios es el desarrollo de humedales y macro parques, en la parte alta del arroyo Alamar y en las inmediaciones del Río Tijuana y la presa Abelardo L. Rodríguez.

En el caso de la presa Rodríguez se gestiona con la Comisión Nacional del Agua la construcción de un represo donde empieza la parte canalizada del río. De inmediato aparecería flora y fauna nativa y estacional, por ejemplo, aves migratorias del norte de Estados Unidos y el suroeste de Canadá, que viajan durante el invierno en busca de mejores condiciones climáticas.

En conjunto con instituciones como la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana y Tijuana Innovadora se avanza en este proyecto, que contempla campos deportivos, sendas para corredores y ciclistas, áreas de descanso para la familia como picnic y paraderos, entre otros.

El proyecto del arroyo Alamar incluye un componente social. Busca por un lado generar un nuevo ecosistema, a partir de un represo en las inmediaciones del puente del Corredor 2000 de las aguas provenientes del Río Tecate, que ya en Tijuana se convierte en el arroyo Alamar.

Serían tres o cuatro kilómetros río arriba, hasta llegar a los límites con Estados Unidos. Entre los beneficios que se esperan se encuentra el florecimiento de flora y fauna de nuestra región, nuevos espacios para el esparcimiento familiar y la recarga de mantos acuíferos, al contar con un cuerpo de agua más amplio.

Aunque reconoce Don Luis que hay una dificultad de carácter social y legal, con la canalización de la tercera etapa del arroyo Alamar, considera factible que esta propuesta de represo y humedal pueda remediar la inconformidad de los vecinos por el proyecto de canalización, o al menos permitir que se llegue a un acuerdo con ellos.

Los proyectos de humedales en el río Tijuana y Alamar registran importantes avances, sobre todo porque hay coincidencia en los tres niveles de gobierno. Podrían materializarse antes que termine la actual administración estatal.

*El autor es periodista tijuanense de Uniradio y tiene la página www.ecologuia.info