Héroes rescatan a tres menores de las llamas

ENSENADA.- Una cobija y una toalla mojada fueron usadas por tres oficiales de la policía municipal de Ensenada para entrar a una casa en llamas donde les indicaron estaban tres pequeños menores de cinco años de edad. 

La heroica acción fue realizada la mañana de éste jueves por tres oficiales de la estación de Policía Poniente, ubicada en el Fraccionamiento Los Encinos, donde realizaban un recorrido de rutina cuando notaron el humo que salía de entre las viviendas y se dirigieron al sitio.

Entrevistados por Ensenada.Net, los oficiales narran que al llegar observaron que una de las casas de color naranja, ubicada en la calle Yuca y marcada con el número 772, tenía llamaradas al frente y una mujer en el patio que dijo a los oficiales que dentro de la vivienda estaban sus hijos.

Uno de los policías José Rafael Sandoval Rodríguez, corrió hacia la casa vecina para brincar la barda y entrar al lugar por otro sitio, y al hacerlo vio que un vecino de los niños, un jovencito cuyo nombre se ignora, ya había rescatado a una de las pequeñas.

El oficial entonces entró a la vivienda junto con los oficiales Armando Arce Castro y Luis Gustavo Gallegos, para rescatar a los otros dos niños, un bebé de apenas dos años de edad y otra niñita que se habían refugiado entre el cuarto de lavar y la recámara y lloraban asustados por el humo y el fuego.

Uno de los agentes Armando Arce Castro, quien se lesionó en el proceso, tomó del lugar una manguera y con ella empezó a lanzar agua para apagar el fuego, que finalmente controló mientras de nuevo con los niños ya fuera de peligro, los agentes entraban de nuevo a la vivienda para sacar una mina de gas que estaba a punto de ser alcanzada por el fuego y podía causar una explosión.

Los menores de nombres Rubén Misael Torres Morales de 02 años, Kitzia Lían Reséndiz Torres de 03 años y Cristal Lizbeth Torres Morales de 04 años resultaron ilesos, pese al incendio.

De acuerdo a los agentes, tras el rescate cuestionaron a la madre sobre el incendio y esta les explicó que momentos antes había salido de la casa para ir por agua a una tienda ubicada a unos cuantos metros de distancia de su hogar.

No se dio cuenta que la mayor de las niñas en ese lapso tomó unos cerillos y empezó a jugar con ellos, incendiando el sillón de la sala, que en pocos minutos ardió junto con el resto del mobiliario.

Cuando el fuego ya estaba bajo control, arribó al lugar la Unidad M-1 de la estación Espinoza que terminó de sofocar el fuego de la casa que sufrió pérdidas totales.

Los agentes policíacos explicaron que por momentos al ver el tamaño de las llamaradas que salían del lugar, pensaron que era casi imposible el rescate pero, se les ocurrió usar una cobija en el patio para mojarla y con ella evitar intoxicarse con el humo.