¿Hay respuesta verdadera?

El Recomendador

Hay algunas películas y series que meten al espectador, sin querer queriendo, en el lío de tenerse que preguntar a sí mismo si su vida tiene o no sentido. Ya sé que hay mucha gente que sólo quiere “divertirse” y se enoja mucho cuando alguien le insinúa siquiera esta encajosa pregunta. Ciertamente hay ciertos relatos que ponen en aprietos a la gente: Primero, cuando las películas y series hacen comedia con la vejez; y, segundo, cuando tocan el tema de la locura y de los traumas venidos de la niñez y que destrozan las vidas. Al grano.

1.- El Método Kominsky: Sandy (Michael Douglas) y Norman (Alan Arkin) son dos ancianos prósperos de Los Ángeles. La comedia se propuso lucrar con esos y otros actores famosos. El tema de la vejez con realismo introspectivo es capaz de cuestionarnos a todos: ¿cómo sería mejor envejecer?, pregunta que lleva a otra más profunda: ¿Qué sentido se puede dar a nuestras vidas vividas, a veces, muy mal y cómo hemos de vivir los viejos lo poquito que nos queda de vida?

Estos dos amigos íntimos se lo preguntan con buen humor en las tardes. El millonario Norman, con un delicioso Martini seco; y, Sandy, con una combinación de Jack Daniels con Dr. Pepper.

El Método para vivir como actor lo enseña Sandy en la Academia que lleva su nombre. Numerosas son las conversaciones dramáticas y las prácticas de actuación que ahí se dan.

Norman, que acaba de enviudar, adora a su esposa y la convierte en un amoroso fantasma que conversa con él, con la hija adicta veterana a toda clase de drogas y con un nieto encandilado por la cienciología. Ambos salieron de su casa y no querían nunca regresar.

Sandy es un multi divorciado alegre con una hija que lo quiere. Las tristezas de la vida aparecen enfrentadas cómicamente. Especialmente la que provoca el dramático agrandamiento de la próstata que experimentaron los protagonistas al igual que la inmensa mayoría de los varones de su edad. Y también el cáncer que ya viene.

Cómo vivir con la pérdida de las funciones sexuales, pero sin dejar de hacerse ilusiones y de jugar con los espejismos. Este par de materialistas burgueses, conscientes de serlo, intentan hacerlo; intentan acompañarse de amor y hasta de una espiritualidad sui géneris hacia el final de unas vidas vividas en el alienador tecnicolor exclusivo de Los Ángeles.

Se estrenó en el año 18- Lleva dos temporadas y se anuncia una tercera, ahora sí, la última. Mereció el Globo de Oro.

2.- Reckoning. (Ajuste de cuentas) Un asesino serial de muchachas de secundaria parece haber regresado. Se investigan asesinatos y desapariciones conectadas con tales crímenes.

Con tomas cercanas de los rostros, el director trata de ir al fondo psicológico de sus personajes: el Detective que investiga, y los dos sospechosos, ambos esquizofrénicos graves.

¿Qué pasa cuando alguien vio en la niñez asesinar a su madre y se ha creído culpable? ¿Qué pasa cuando los matrimonios no pueden entenderse por traumas vividos en la niñez y que afectan al sexo? ¿Cómo dominar los demonios internos y manejar la culpa normal y la culpa enferma?

Serie australiana actuada por Aden Young, Sam Trammel y Simone Kessell. El crítico Andrew Punter dice que la serie es “oscura, seria y repleta de gente haciendo cosas malas…. Que tiene algunos momentos algo difíciles de digerir, pero que es mucho más compleja de lo que cabe esperar en un principio…”.

En realidad, no da respuesta ninguna a lo que podría hacerse con los traumas, porque la investigación criminal nunca da respuestas acerca de los misterios de la vida y del dolor humanos.

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