Hay que tener valores para mirar de frente: Rosario Marín

Por Gabriela Martínez Foto:TijuanaInnovadora 

Tijuana. Solamente se necesitan tres cosas para llegar a la meta que una persona quiere, aseguró la primer inmigrante en llegar a un cargo dentro de la Casa Blanca, la ex tesorera de Estados Unidos, Rosario Marín: respeto, amar lo que haces y hacer siempre lo correcto.

Marín ocupó ese puesto durante la administración del ex presidente George Bush, y regresó a Tijuana, donde años atrás llegó por primera vez cuando tenía 14 años de edad, para cruzar hacia su nuevo hogar en el país anglosajón.

En el marco de Tijuana Innovadora, Diáspora mexicana. El Talento que voló al norte, la ex tesorera habló sobre el abuso sexual del cual fue víctima cuando tenía cinco años de edad, así como de la condición de pobreza en la que vivió de niña, y del reto que es ser madre con un hijo con Síndrome de Down.

“No importa que alguien te hizo tanto dolor, porque tú puedes salir adelante… lo que está detrás de nosotros y lo que está enfrente de nosotros es diminuto en comparación de lo que está dentro de nosotros. Yo soy más grande de los retos que he enfrentado… y lo mismo te digo”.

Para Rosario Marín, desconocer el idioma de Estados Unidos, tener y tener que imponerse a una ideología en la que estudiar era un privilegio de hombres, no fueron obstáculos.

Durante la conferencia, en la que también habló de su libro publicado en 2007, Una líder entre ambos mundos, recordó que para estudiar el colegio tuvo que trabajar, pues sus padres ya habían decidido pagar la escuela de su hermano, ya que él tendría que ser el responsable de una familia, mientras que a ella podían mantenerla cuando se casara.

Luego de vivir diferentes experiencias que la llevaron a estudiar el colegio y la universidad pública en Los Ángeles, California, en condiciones distintas a las del resto de los alumnos, Marín aseguró que cada una de esas vivencias la ayudaron a definir su carácter y a entender cómo llegar a donde se encuentra.

Primero, dijo, porque cada persona debe hacer lo correcto para poder ver a los demás a los ojos.

“Para nosotros los políticos hacer todo bien cuando te están viendo, es sencillo; hacer lo correcto cuando nadie te está viendo, a puertas cerradas entre dos personas, cuando nadie te lo va a agradecer, cuando te apuntan y señalan, cuando no es lo más popular lo que haces, cuando tus falsos amigos te traicionan, es bien difícil”, anotó.

Como segundo paso, explicó que la gente debe aprender a amar lo que hacer, para buscar la excelencia en cada acto que la gente realiza.

En todo lo que hagamos, es muy importante dar lo mejor de nosotros, demostrar quiénes somos incluso en las cosas más pequeñas, dijo.

“Yo no espero la perfección, pero sí exijo excelencia en todo lo que hagamos, pues todo lo que salga de mí, vale la pena, todo lo que yo hago lleva mi firma y por eso van a decir que eso es excelente”.

El tercer valor que señaló, fue el del respeto.

 “Trata a la gente como quieres que traten a tu madre; si yo quiero que respeten mi trabajo, yo voy a respetar el trabajo de todos, porque ellos están cumpliendo su misión”.