H. Ayuntamiento de Tijuana S.A. de C.V.

Por Manuel Rodríguez Monárrez

El cerco informativo que tendieron algunos medios de comunicación en Tijuana, provocó que se le generara un tiempo fatal a la ventanilla municipal de Transparencia para romper la famosa cláusula de confidencialidad de un contrato privado en la que se escudaba ilegalmente el Alcalde de Tijuana para no revelar el nombre del empresario receptor de un contrato millonario para quedarse con 79 millones anuales de las malogradas arcas públicas municipales. El ambicioso esquema es escalonado y al menos abarca los 3 años de la administración en curso, bajo el esquema de arrendamiento de todo tipo de unidades no sólo caminos recolectores, sino que además la misma empresa por la misma vía resultó ganadora de un proceso de adjudicación de otros 9 millones adicionales por la renta de patrullas para integrarse a la flotilla de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, además de que su filial también resultó ganadora de un tercer contrato.

Para nadie en la ciudad de Tijuana es desconocido que hasta antes del 1 de Diciembre del 2016, fecha en que entró en funciones la actual administración municipal, el servicio de recolección público y gratuito en las colonias venía funcionando de forma regular semana tras semana, con la flotilla propia del Ayuntamiento de la ciudad. De manera sorpresiva, el sistema colapso en menos de 15 días, generando un falso ambiente de emergencia que justificó la afrenta privatizadora. Grupo Turbofin, además de ser la empresa que de manera ilegal se le adjudicó de forma directa el servicio público municipal de la recolección de basura consagrado en el Artículo 115 de nuestra Carta Magna, es una empresa en la etapa inicial de emprendimiento, sin experiencia previa en el arrendamiento de camiones recolectores de basura, cuyo giro principal es el desarrollo de modelos financieros para el arrendamiento, administración y mantenimiento de flotillas de vehículos para el sector público y privado, asegurando mediante el influyentismo, algunos contratos en poco tiempo por millones de dólares. Y cuyo único antecedente reciente es haber presentado una licitación en 2016 por 37 millones de pesos ante la Cámara de Diputados en San Lázaro para el arrendamiento de los carros que tienen a su disposición nuestros honorables representantes populares.

Su director financiero es un emprendedor de origen judío de 34 años, cuya verdadera pasión es la especulación bursátil: Jaime Rogozinski. Anteriormente fue director de SIE Technologies, empresa contratada por la Policía Federal y el IMSS para la seguridad de sus sistemas cibernéticos. Jaime Rogozinski tiene la fortuna de ser hijo de Jacques Rogozinski Schultman, Director General de Nacional Financiera desde 2012 en el Gobierno Federal, y quien fuera además funcionario de Hacienda, ex director de Banobras y Fonatur en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, persona por supuesto cercana a Enrique de la Madrid Cordero, actual Secretario de Turismo del país, y es precisamente en estos roces durante algunos de los tantos eventos turísticos a los que acuden los secretarios, en donde se genera una relación entre Rogozinski Jr. y Emilio Vilaso, el yerno de origen español, del actual Secretario de Turismo del Gobierno de Baja California: Óscar Escobedo Carignan, compadre del actual Presidente Municipal de Tijuana: Juan Manuel Gastélum, y quien acompaña a su suegro en algunos de estos “viajes de trabajo”.

Por instrucciones de su suegro, Emilio Vilaso Camesalla se convirtió desde la transición en el principal articulador y operador de los negocios privados que desde lo público actualmente emprende el Ayuntamiento de Tijuana, con el aval por supuesto del Presidente Municipal de Tijuana que seguramente lleva su parte en el esquema de negocio privatizador del sistema de recolección de basura municipal. Vilaso fue además quien palomeó los curriculums de los funcionarios que habrían de ocupar los puestos clave en áreas de licitaciones, adjudicaciones y egresos de dependencias como Tesorería, Oficialía Mayor, SSPM, SEDETI y SIDUET, principalmente, durante la etapa final del periodo transicional de octubre y noviembre 2016. Escobedo posee además otra relación de “compadrazgo”, que le ha sido muy útil con el Gobernador del Estado de Baja California, Francisco Vega de la Madrid, entre los “3 compadres”: Vega, Gastélum y Escobedo han podido establecer una base relacional sólida para consolidar su patrimonio particular en nuestra entidad con total impunidad hasta el momento.