Gran avance en vacunación gracias al sector maquilador

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Aun cuando nuestras autoridades de salud estatales determinaron cambiar el semáforo por riesgo de contagio a verde desde el 7 de junio en Tijuana, no fue sino hasta que la capital del estado lograra disminuir sus casos activos que la federación decretó este lunes 21 de junio que ahora sí, todo Baja California podía considerarse en verde.

Este cambio de acuerdo con el sitio oficial del gobierno de México significa principalmente entre otras cosas que ya podemos salir, pero con precaución y prevención. Si bien la pandemia no puede considerarse como erradicada en su totalidad y que el semáforo es reversible, lo cierto es que un número importante de actividades escolares, sociales, de esparcimiento, como otras tantas de naturaleza económica pueden desarrollarse ya al cien por ciento.

Uno de los factores que ha sido clave en lograr este cambio ha sido la industria de la manufactura, ya que un porcentaje importante de vacunas aplicadas a la población se logró gracias a que varios centros de trabajo de este sector contribuyeron de diversas formas para agilizar y promover entre sus colaboradores este proceso de inmunización.

Hubo empresas ubicadas en esta ciudad que llegaron a adquirir vacunas en Estados Unidos por medio de un convenio que permitía el acceso a las mismas a través de un donativo, mismo que se hacía a UCSD que fue la institución norteamericana que aplicó cada una de las dosis. El donativo fue de sesenta dólares por cada dosis. Algunas fábricas adquirieron por miles, otras de forma más modesta por cientos.

La logística implicó desde permitir la salida del personal, transportarlo en autobuses contratados por cada empresa a las instalaciones del CBP en suelo estadounidense, para después regresar a laborar asumiendo el costo del ausentismo durante este proceso y, de aquellos que posteriormente tuvieron algún tipo de reacción que les impidió presentarse a trabajar de uno a un par de días. Hubo empresas que extendieron este beneficio de vacunarse a los familiares directos del empleado.

Algunas maquiladoras que no adquirieron dosis del gobierno de EE. UU. pero pusieron a disposición de sus colaboradores unidades de camiones para trasladarse a los centros de vacunación de esta ciudad, evitándole de esta forma a su gente largas filas de espera, o por lo menos más largas de lo que hicieron muchos que fueron por cuenta propia. De igual manera absorbieron el costo del tiempo de traslado y aplicación, así como el tiempo de aquellos que el malestar post-vacuna les impidió asistir a laborar. También hubo empresas que llevaron a cabo ambos procesos con tal de reducir el riesgo de contagio al mínimo posible.

Así una vez más el sector manufacturero demostró la razón de porqué es clave para esta región y el país en general, no sólo por la alta generación de empleos con la que consistentemente contribuye aun en los momentos en los que otros sectores se ralentizan, sino por la forma en que la que auxilia y le facilita la labor al gobierno y a la sociedad incluso en crisis sanitarias como la que hoy no hemos dejado de vivir. Es innegable que la labor del personal médico es invaluable, pero es un hecho que gracias a la maquila -como comúnmente se le llama- se pudo abarcar un mayor número de población en menos tiempo.