Gente Peculiar

Por Maru Lozano Carbonell

El actor Anthony Hopkins, la cantante Susan Boyle, el diseñador de la serie Pókemon Satoshi Tajiri, Nikola Tesla, Bill Gates, Steven Spielberg, Woody Allen, el futbolista Lionel Messi, Vladimir Putin, Alfred Hitchcock, Mozart, Albert Einstein, Isaac Newton, Ludwig Van Beethoven, Charles Darwin, Emily Dickinson, entre muchos otros famosos triunfadores, tienen algo en común: Síndrome de Asperger.

Cada 18 de febrero es el Día Internacional del Síndrome de Asperger. Un niño que ha empezado a hablar antes de lo habitual, con un lenguaje muy desarrollado, da signos de tener una inteligencia increíble, pero tiene dificultad de entender aspectos básicos de las relaciones sociales como bromas, sarcasmos o doble sentido de ciertas expresiones, podría ser una persona con síndrome de Asperger.

Si tu hijo es pequeño y en la escuela te dicen que tiene “algo” no tomes en cuenta sus diagnósticos, sólo los comportamientos que te refieran de tu hijo y acude a un especialista. 

Un síndrome es un conjunto de síntomas que caracterizan una enfermedad y con esta condición se aprende a vivir. En el caso del Asperger se desea normalizar la situación personal, social y familiar del afectado y de quienes le rodean.

Si tú eres de los que acompañan a un ser con este síndrome, sólo piensa que no les hace falta encajar en tu mundo, ¡le hace falta un mundo que encaje en él!  ¿Se lo podrías dar por un momento? Este síndrome es un trastorno del neurodesarrollo dentro del grupo de los trastornos del espectro autista en el que se producen síntomas muy característicos. Una de cada doscientas personas padece este síndrome y sus causas son claramente genéticas.

Todas las personas con síndrome de Asperger cumplen con al menos tres de los síntomas principales de este cuadro: Lenguaje avanzado para la edad que usan con todos y en todas partes, tienen una muy elevada capacidad intelectual incluso con un componente un tanto obsesivo, problemas para socializar por ser tan “literales” y con poca flexibilidad mental, no comprenden los chistes ni saben leer entre líneas, por esto pueden ser blanco de burlas y, como ellos saben perfectamente que están atrapados en esta dificultad, pueden tener ansiedad. Un psiquiatra debería atenderlos de adolescentes para ayudarles a transitar su posible depresión.

Conjuntamente con el Asperger, pueden aparecer otros trastornos acompañándolo como: Tics, trastornos obsesivos-compulsivos, déficit de atención, etc. Esto es diagnosticable en lo clínico basados en el comportamiento del paciente. El psicólogo, a través de cuestionarios y estudios puede hacerlo. Pero se necesitará de terapias, suplementos alimenticios, incluso medicamentos que un neurólogo y un psiquiatra, por ejemplo, podrían prescribir porque no se cura ni existe un tratamiento único. Se trata de tratar de manera integral para maximizar el desempeño del afectado, respaldando su desarrollo y aprendizaje. Se pretende con el médico normalizar los mecanismos cerebrales de autocontrol para conseguir solventar cualquier dificultad. Las mascotas ayudan mucho. 

Ser Asperger es una forma de vida con retos y logros, sorpresas y dificultades. Acéptalo tal cual es. Este 18 de febrero y todos los demás días seamos conscientes de los desafíos que enfrentan, todos tienen un potencial que pareciera que Divinamente apagan todos los circuitos para dejar uno solo; ¡ese en el que todos se deben enfocar y alimentar para que sea exitoso nuestra gente peculiar! Vinieron a este mundo a dar algo especial, ¡ayudemos!