Gente grande

Por Maru Lozano Carbonell

Usualmente, te gradúas de la universidad y, si la vida laboral comienza a los 25, solo tienes 10 años para ser contratable según muchos anuncios.

La psicología de muchas empresas está enfocada a contratar hasta los 35 años y limita incluso a ser solteros, hombres (por aquello de los embarazos).

Incomprensible que por un lado se busque experiencia y por otro, juventud. Esta incongruencia lleva a la empresa a volverse loca al momento de sortear creatividad, responsabilidad y solidez. 

Tiene muchas ventajas contratar gente grande porque ellos siempre llegarán al trabajo a tiempo, no importando si en ocasiones se sienten enfermos o si el medio de transporte falló. Verán la manera de presentarse.

Su comportamiento es honesto cuando reciben la oportunidad y no olvidan quién los abrigó. Se puede contar con ellos cuando situaciones importantes lo ameriten.

Tienen en su mente más soluciones y alternativas al sacar adelante un proyecto, por la experiencia y conocidos con los que cuenta.

Hoy día, una persona mayor tiene mucha más capacidad de trabajar en autonomía y se sabe ajustar al trabajo en equipo aportando calidad y puntualidad para llevar a buen término su labor.

Aunque se sienta incómodo o tenga en puerta otros proyectos, no te deja abajo, si dijo que se comprometió, lo cumplirá.

Tiene más habilidades por su experiencia y se fascina cuando hay capacitación, la goza y siempre quiere actualizarse para no perder la oportunidad de estar mejor preparado.

Tiene madurez para ser líder y mentor de sus compañeros, aunque el sueldo no le haga el favor.

Es difícil reclutar pensando que un joven o un adulto podría ser “lo mejor” para un negocio, pero si se piensa como negocio, entonces un balance haría la diferencia. Como empresa sería excelente checar quién está a la puerta, desde un guardia comprometido, un intendente preocupado por la imagen en la entrada, una persona en recepción que de seguridad con amabilidad y quizá todo esto no lo de una persona tan joven ni una tan grande.

¿Qué edad tiene tu reclutador? ¿Cuenta con la experiencia y visión que se requiere? Hemos cambiado tanto, que las pruebas que ofrecen los softwares en materia de psicología, encasillan y reducen, en lugar de verter una información real sobre el desempeño laboral. Este último solo se sabrá al momento de trabajar.

Crédito Real dijo que en México solo el 5% de las empresas contratan gente grande y que es un error ya que aportan mucho con su experiencia y que la solución estaría en apoyar con gente joven involucrada en la era digital. Afirma que no se puede dejar una empresa en manos de un cerebro de computadora y mucho menos, manejado por inexpertos.

Para Philip Lenowitz, Director de Recursos Humanos de National Institutes of Health en Estados Unidos, una persona grande tiene desarrollada su habilidad comunicativa, por lo que son buenos representantes ya que la comunicación cara a cara en los negocios es una fuerza vital.

Otra experta en recursos humanos, Debi Ritter asegura que, si quieres concentración, compromiso y estabilidad en alguien, un adulto se pone la camiseta con lealtad. 

Ya nos lo dijo el historiador Tucídides: “Entre hombre y hombre no hay gran diferencia. La superioridad consiste en aprovechar las lecciones de la experiencia”.