Fin de la canallada

Por Manuel Rodríguez Monárrez

El diccionario define “Canalla” como persona que tiene un comportamiento vil y miserable; y es que el pasado 19 de abril del año en curso el dirigente de Acción Nacional emprendió acciones legales en mi contra por que afirmaba que yo le había organizado un evento al candidato puntero en la Calle Segunda y que por tanto era un acto de proselitismo, sin ninguna prueba, más que la remisión de un oficio que le mandé al Presidente Municipal para que le diera trámite a una gestión ciudadana, pretendían hacerme ver como el culpable de la regañada que les puso su candidato cuando su evento en el museo del trompo fue deslucido comparado con el que Morena lo organizó a AMLO en el Centro.

Entiendo también que el ciudadano solicitante del trámite les robo tal vez la idea de hacerlo ahí y en su intento de llenar el museo, tuvieron que acarrear internos de estancias de infractores y centros de rehabilitación para rellenar el evento. Que yo sepa eso se llama acarreo y eso sí es un delito electoral que debe ser investigado por la Fepade.

Justo se cumplía un mes de la presentación de la denuncia cuando el Tribunal Electoral Federal declaró inexistentes los hechos que se imputaban y se desechó la denuncia interpuesta por el señor Palomera y su gavilla de abogangsters. Entiendo el silencio que guardan los del Partido decadente ante todo esta guerra sucia fallida que nuevamente desataron en mi contra.

Lamentablemente para ellos un Tribunal Federal tuvo que detener la persecución política que armaron para inhabilitarme, lo que pretenden siempre con su mercadotecnia barata es denostar la credibilidad de un servidor para desarticular futuros y presentes señalamientos de corrupción.

Estaría muy bien que existiera un portal de Internet tipo “verificado” pero para identificar quién dice la verdad sí el Alcalde o los regidores de oposición. Por ejemplo, como la reciente mentira que se aventó el Alcalde al decir ante los medios en la pasada sesión de Cabildo que no habría cámaras de video vigilancia en las oficinas de Regidores pero el anexo técnico entregado en Comisión de Hacienda claramente lo contradice. Y eso es por citar algunos de los excesos en los que está incurriendo la actual administración municipal, que a diario nos ve la cara.

Pero si de repente sienten que no ven al Alcalde activo es de preocuparse porque seguro andan en lo que saben hacer muy bien que es la estrategia del fraude electoral de la que nos tienen rehenes a los ciudadanos. Con este tipo de acciones hacen honor al mote de su candidato por su comportamiento vil y miserable. Seguiré denunciando el excesivo uso de la represión y sabotaje del Alcalde de Tijuana contra la correcta realización de nuestro trabajo como regidores. Y la falta de respeto a la democracia para los que vemos las cosas distintas en esta ciudad.

Gracias a los que confiaron en mí trabajo y siguen confiando, mi propósito es hacer bien mi trabajo para restaurar lo que se pueda salvar del destruido tejido social de Tijuana y claro que también a la larga echar fuera a los malos gobernantes que no nos merecemos en esta, que ya quedó demostrada con el debate presidencial, ciudad de relevancia nacional. Y somos importantes no solo por el tema migratorio, sino también por nuestra capacidad de sobreponernos al imperante clima de violencia y a tan corruptos gobernantes como los actuales. Fuera Kiko y fuera Patas: unos verdaderos canallas.