Felicidad Nacional Bruta

Por Juan José Alonso LLera

“La felicidad es la finalidad última de la existencia humana”.

Hace un tiempo nuestro presidente mañanero expresó que medir al país con el PIB (producto interno bruto) era prácticamente anacrónico, que iban a proponer el AMLOVER Index, o algo muy parecido para medir el bienestar y la felicidad como parte del desarrollo del país.

¿Y qué creen?, Bután un pequeño y verde país enclavado en Asia, entre China e India y que no llega al millón de habitantes, con un sólo caso de Covid-19, lo hace desde varios años: Miden el IFN (Índice de Felicidad Nacional).

Bután está alto, muy alto, sobre algunas de las montañas más elevadas del planeta, en los Himalayas. Tanto, que parece tocar el cielo, y a primera vista, ser un pequeño paraíso terrenal. Sus límpidos paisajes son de una belleza impresionante y, sí, efectivamente, les estoy platicando del país que mide sus resultados no según su PIB, sino por su Índice de Felicidad Nacional.

En su paso a la modernidad, este país aparentemente tan feliz afronta enormes desafíos. Su situación geopolítica es complicada, atrapado entre los dos gigantes, India y China.

Nueva Delhi ha sido, tradicionalmente, su principal aliado y referente para casi todo, incluida su política exterior. Pero Pekín llama cada vez con más insistencia a la puerta, aunque aún no mantiene relaciones diplomáticas formales con Bután y Thimphu (la capital) ha rechazado de momento integrarse en la red de infraestructuras que China planea por todo el mundo.

La felicidad nacional bruta (FNB) o felicidad interna bruta (FIB) es un indicador que mide la calidad de vida en términos más holísticos y psicológicos que el producto interno bruto (PIB). El término fue propuesto por Jigme Singye Wangchuck, rey de Bután, en 1972, como respuesta a las críticas de la constante pobreza económica de su país (¿les suena?). Este concepto se aplica a las peculiaridades de la economía de Bután, cuya cultura está basada principalmente en el budismo.

Mientras que los modelos económicos convencionales observan el

crecimiento económico como objetivo principal, el concepto de FNB se basa en la premisa que el verdadero desarrollo de la sociedad humana se encuentra en la complementación y refuerzo mutuo del desarrollo material y espiritual.

Los cuatro pilares de la FNB son:

  • La promoción del desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario.
  • La preservación y promoción de valores culturales.
  • La conservación del medio ambiente.
  • El establecimiento de un buen gobierno.

La medición se realiza a través de un cuestionario de 180 preguntas que considera 9 dimensiones:

  1. Bienestar psicológico
  2. Uso del tiempo
  3. Vitalidad de la comunidad
  4. Cultura
  5. Salud
  6. Educación
  7. Diversidad medioambiental
  8. Nivel de vida
  9. Gobierno

Para calcular la felicidad nacional bruta se engloban los resultados en función de las métricas anteriores.

Es decir, se establecen cuatro grupos:

  • Infelices: No pasan del 50% de respuestas que reflejan felicidad.
  • Poco felices: Están entre un 50-65% de respuestas que refleja que son felices.
  • Extensamente felices: Sus resultados están en el rango del 66-76%.
  • Profundamente felices: Son los más felices, han respondido a más del 77% que reflejan felicidad.

Entre las principales ventajas se encuentran:

  • Tienen en cuenta dimensiones más relacionadas con el bienestar.
  • Las encuestas son entendibles para la mayoría de población.
  • Todos los indicadores tienen el mismo peso.
  • Da una medida complementaria de bienestar al crecimiento económico.

Entre las principales desventajas podemos citar:

  • Una encuesta excesivamente larga puede provocar resultados inexactos.
  • La concepción de felicidad es muy subjetiva.
  • Los cuestionarios pueden no recoger todas las posibles respuestas.

En fin, una idea complementaria al desarrollo, si y sólo si se cumplen los 9 puntos, pero que no sirva de pretexto para justificar los pésimos resultados económicos.