Federico Campbell presenta “El mandato del padre”

El Instituto de Cultura de Baja California (ICBC) a través del Centro Estatal de las Artes Tijuana (CEART Tijuana) presentó a Federico Campbell en el ciclo de Conferencias Magistrales del CEART Tijuana con el tema “El Mandato del Padre”.

Durante la charla ofrecida en la Sala de Usos Múltiples del CEART Tijuana el escritor tijuanense quien reside desde joven en la ciudad de México, reveló, antes de empezar con el tema, que siempre que regresa a Tijuana se siente muy feliz y completo. Posteriormente inició con la disertación sobre las teorías de la relación del padre y el escritor.

Varios de los autores de la literatura mundial a quien admira Federico Campbell fueron citados durante la plática, misma que se prolongó durante unas dos horas, donde además de la presentación del tema, contestó varias inquietudes de los asistentes.

Recién llegado de Europa donde realizó un viaje de placer solo, comentó que en su muy particular punto de vista los seres humanos son y se hacen en gran medida por la cercanía con los demás, es decir, que necesitan de sus familiares y amigos para interactuar con el mundo y encontrarse a mismos.

“Ahora que regresé de mi viaje por Europa me encontré una libreta entre todos los papeles y desorden de mi escritorio, con una frase con la que me hizo recordar que el hijo siempre desea acabar la obra inconclusa del padre…esta reflexión viene a mi mente por el libro que escribí Padre y memoria, obra que no he reeditado y necesito terminar…”, expresó Federico Campbell.

Autores como Garibay, Franz Kafka, Juan José Arreola, José Agustín, Juan Rulfo y Jorge Luis Borges, fueron algunos de los comentados por Federico Campbell. Comentó sobre el hijo que desea terminar la obra incompleta del padre y de la relación entre el escritor frustrado con el hijo escritor realizado.

Aclaró que aunque la conferencia estaba anunciada como una plática sobre la figura del padre en la literatura y en la vida del escritor -en general, y no de él con su padre-, no pudo dejar de pensar que quizá le preguntarían, aunque hablar de su vida privada no era la intención.

La pregunta llegó y luego de unos segundos Federico Campbell regresó a su infancia en Tijuana diciendo: “Hay un señor de unos 40 y tantos años que llega en la noche a la casa entre las 2 y las 3 de la madrugada, prendiendo la luz para despertar a los niños, quienes aunque debían ir a la escuela al día siguiente, los levantaba para ofrecerles pan y café…".

"Pero el hombre excitado por la noche, recuerdo, también se sentaba a leernos unos poemas, unos textos escritos en máquina de escribir…entonces…algo tiene que ver con la vocación del hijo… Mi padre trabajaba en Telégrafos…”, reveló.

Prosiguió recordando aisladamente momentos de su padre;  con su padre. Como cuando publicó algunos cuentos en la revista de los telegrafistas (“…con mucho cuidado al escribir cada palabra y al teclearlas…”) o cuando lo llevó cargando en brazos a los 5 o 6 años de edad a un desfile en la Avenida Revolución, pese a que su mamá lo había castigado por ensuciarse la ropita limpia y recién planchada que le acababa de poner, después de bañarlo.

Seguido de esto el autor añadió que todo lo que había platicado sobre los escritores y su relación con sus padres eran situaciones que no necesariamente debían ser utilizadas para formular juicios de valor, sino que eran cosas que invariablemente estaban alrededor de los literatos; concluyendo que al escritor no le interesa contar la verdad sino preservar los enigmas.

“Uno de los temas que me ha atraído a lo largo de la vida es la ausencia del padre en el ser humano, la ausencia de uno o de ambos padres…y he visto que a lo largo de mi existencia el ser humano tiene la necesidad del padre. La ética está en los padres, en ambos padres…si falta uno estamos en problemas…”, concluyó.

Al finalizar varios de los asistentes se acercaron al escritor para platicar con él. Federico Campbell siempre se mostró contento y agradecido con cada uno de los comentarios de la gente. También firmó varios libros y conversó con sus familiares y amigos.

 

Federico Campbell

Nació en Tijuana, Baja California, en 1941. Es periodista, editor, ensayista y narrador. También ha traducido teatro. Estudió Derecho, Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de México, y Periodismo en el Macalester College, en Minnessota, Estados Unidos.

Fue corresponsal de la Agencia Mexicana de Noticias en Washington en 1969. Becario de la Fundación Guggenheim y ganó el Premio de Narrativa Colima por su novela Transpeninsular (2000). Ha colaborado en diarios y revistas nacionales como La Jornada, Proceso y en Milenio escribe una columna semanal: "La hora del lobo". En 1977 fundó la editorial La Máquina de Escribir.

Entre sus obras destacan Infame turba, Lumen, 1971. Entrevistas con escritores, SepSetentas, 1972. Todo lo de las focas, Joaquín Mortiz, 1983. Pretexta o el cronista enmascarado, FCE, 1979. Los brothers (cuentos, 1982) UAM, 1984. Tijuanenses, Joaquín Mortiz, 1989. De cuerpo entero (memorias) Navojoa, 1990. Transpeninsular, Joaquín Mortriz, 2000. La clave Morse, Alfaguara, 2001. La ficción de la memoria (antología sobre Juan Rulfo), Era-UNAM, 2003 y El imperio del adiós (antología de textos narrativos) 2004, entre otros.

En ensayos, La memoria de Sciascia, FCE, 1989. La invención del poder, Aguilar, 1994. Máscara negra. Crimen y poder, Joaquín Mortiz, 1995. Post scriptum triste, UNAM, 1994; y Periodismo escrito, Alfaguara, 2002.

Centro Estatal de las Artes Tijuana se encuentra ubicado por Vía Rápida Oriente No. 15320, en Tercera Etapa del Río (Zona Este de la ciudad). Para más  información favor de comunicarse a la Coordinación de Literatura al teléfono (664) 104 02 73, extensiones 104 y 105.

Padre y memoria

Ensayo sobre la figura del padre en la literatura y en la vida personal de varios escritores. Textos sobre la invención de la memoria: coincidencias entre la nueva neurobiología y el inconsciente narrativo.