Evolución Tecnomusical

Por Sergio Ciceña

scmusique.info@gmail.com

Por esta ocasión deseo hacer algo diferente; mas allá de enfocarme en un artista o en un tema musical en específico, quiero hacer una reflexión personal acerca de la música y la tecnología. Mi intención es dar a conocer mi punto de vista y exhortarlos a que saquen sus propias conclusiones.

En días pasados, Debbie Harry, la vocalista del exitoso grupo Blondie, declaró que el Internet ha arruinado a la industria de la música gracias a las descargas digitales, así mismo, Pete Townshend dijo a los medios que la compañía Apple es un “vampiro digital”.

No es nuevo que un artista se declare en contra de lo que hace la tecnología a la música, ni tampoco es coincidencia que los artistas que hablan en contra de la tecnología, hayan vivido la evolución de esta a lo largo de los años.

Cuando nací ya existían las computadoras, el Internet todavía estaba lejos del dominio popular, MTV estaba en su mejor momento y los discos compactos ya habían salido al mercado; por lo que pienso que no me ha tocado un cambio dramático aún, ya que he vivido la transición del Walkman al iPod, la del CD a la descarga digital y la de MTV a YouTube, todos con un común denominador: Internet.

Debbie Harry, así como otros artistas, piensa que las computadoras y el Internet han arruinado a la música y a todo por lo que los artistas solían trabajar. 

También declaró que ella recuerda cuando la gente hacía copias de los discos de vinilo a cassette y que toda la industria se volvía loca porque gracias a eso ya no iban a vender discos y que desde entonces, el destino de la música se ha dirigido hacia el mismo lugar.

Entonces en palabras de ella, la piratería siempre ha existido, solo que en el presente se descargan canciones de Internet. La palabra clave es “evolución”.

No defiendo las descargas ilegales porque eso es prácticamente un robo; ya que mucha gente está de por medio en la grabación de una canción.

Pero las descargas legales, son simplemente una nueva forma de adquirir música. Hace 50 años un LP era la novedad, luego el cassette, después el CD y ahora la descarga digital.

Si bien es cierto que una descarga constituye el negocio perfecto para quienes se dedican a ofrecerlas, ya que en la canción no vienen incluidos los elevados gastos de operación y distribución que lleva un disco compacto, simplemente la subes a Internet y la vendes como pan caliente al precio de mercado (99 centavos o 1.29 dólares).

Seguramente alguien que tenga 40 años posee una mejor perspectiva de lo que estoy diciendo, ya que le han tocado más cambios tecnomusicales que a mí en mis 20s; y así uno de 50 años tendrá mayor perspectiva que el de 40, y uno de 60 todavía más perspectiva que el de 50; pero aquí la cuestión es declarar si el Internet ha arruinado a la música y en qué sentido.

De manera general puedo decir que no, porque es parte de la evolución humana y porque en 30 años seguramente vamos a extrañar estos debates.

Si un contra tienen las descargas digitales, es que cuando compras la canción no tienes nada más que un archivo intangible, pero al parecer a la gente no le está importando eso.

Concluyo que la tecnología ha cambiado nuestras vidas, y quien me diga que no le gusten las tablets o los smartphones y que prefiere comunicarse con señales de humo, respeto su opinión, mas no la comparto.

Ahora cualquiera puede hacer música ya que los medios están al alcance de todos, basta con observar la cantidad de talentos que surgen en YouTube, pero tampoco hay que desviarnos comparando a Justin Bieber con The Beatles porque eso simplemente está fuera de lugar.

*El autor es egresado de CETYS Universidad Tijuana, compositor y amante de la música.