Estiman crecimiento de BC en 5.8% para próximo año

Dentro del paquete económico del 2013, el Gobierno Federal espera que el Producto Interno Bruto (PIB) de México aumente 3.5% con una inflación de 3% respecto al año 2012, sin embargo, Baja California podría superar esta cifra al crecer 5.8%.

El Coordinador Estatal de los Consejos Coordinadores Empresariales de Baja California, Lic. Mario Escobedo Carignan, mencionó que esta proyección para el 2013 es sustentada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Mencionó que el crecimiento que surge en la economía de este estado  suele ser en mayor proporción que a nivel nacional, por lo tanto se espera para la región un crecimiento por el orden de 5.8%.

Al ser Estados Unidos el principal demandante de nuestras exportaciones, comentó, existe la confianza de que dicho crecimiento se logre para el siguiente ano, siempre y cuando se logre superar el llamado “Abismo Fiscal”, que actualmente está en discusión en la Unión Americana.

Destacó que  el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado de Baja California  (CEESP-BC), también proyecta que la economía de Baja California tenga una tasa de crecimiento anual de 5.8% y que las exportaciones mantengan su crecimiento de manera estable.

“Es evidente que si nuestro estado y el país desean insertarse en las nuevas tendencias económicas,  se deben impulsar proyectos nacionales con la coparticipación del sector privado, además de modelos eficientes de movilidad y logística para carga y pasajeros, que son las nuevas catapultas del desarrollo económico”, expresó.

Escobedo Carignan afirmó que la política industrial debe ir enfocada en estas nuevas tendencias y reconocer que la solución tiene que ser integral, pues de esa manera se lograrán los objetivos.

Indicó que las medidas de austeridad de los países europeos  representan una oportunidad para México y Baja California de posicionar productos en esos mercados, por lo que nuestro futuro debe estar sustentado en la recepción de ingresos del exterior originados por las exportaciones de bienes con alto valor agregado y no de la exportación de trabajadores.

“Ya es el momento de que el país y nuestra entidad reconozcan que la situación económica no puede depender de los procesos políticos, de ahí   que debemos de tener una política industrial que se adapte a los procesos internacionales, pero más importante aún que construya una visión de largo plazo ajena a la coyuntura”, apuntó.