¿Estarán Listos?

Por Guillermo Sánchez-Aldana

El nuevo año ha iniciado, y con ello también arranca la cuenta regresiva hacia el anticipado mundial de futbol de Rusia 2018. Y es que a pesar de que el sorteo preliminar, ya con los 32 equipos participantes definidos, se realizó hace tan solo unas semanas en el año anterior, la verdadera carrera para los jugadores mexicanos hacia un posible lugar dentro del plantel tricolor inicia con el arranque del torneo de Clausura. Con el comienzo de una nueva campaña se renuevan las esperanzas de cualquier futbolista de poder representar a su país en la justa más importante del balompié mundial, ya que no importan tanto los que guiaron al equipo hacia la calificación sino los que llegan con un mejor nivel y con la posibilidad de llevar al conjunto mexicano a una instancia que por momentos luce inalcanzable. La carrera hacia un puesto dentro de la copa del mundo no es una de resistencia; es una que recompensa a aquel que sepa llegar con el ritmo adecuado para la convocatoria final. Podrá ser algo injusto, pero para poder ser el mejor se debe contar con lo mejor qué hay en dicho momento. Como dice la canción: “No hay que llegar primero, pero hay que saber llegar”.

Pero bueno, para todo esto, ¿cómo están aquellos jugadores que lograron la temprana clasificación al mundial que se aproxima? Desafortunadamente, la respuesta inicial no es muy alentadora. La columna vertebral del combinado nacional se ha visto seriamente afectada por lesiones o por poca actividad y esto perjudica el nivel tanto de los jugadores como del equipo. Dicha columna estaría conformada, o al menos eso opinan muchos, por Guillermo Ochoa en la portería, Hector Moreno en la defensa, Andrés Guardado en la media cancha y Javier Hernández en la delantera. Además de cubrir cada uno de los puestos principales dentro del equipo, son de la confianza absoluta de Juan Carlos Osorio en lo que ha sido su proceso mundialista. Y tristemente ahí yace uno de los problemas iniciales de este conjunto mexicano. Solamente Ochoa goza de cierta regularidad dentro de su equipo, mientras que Guardado apenas se está recuperando de una lesión y tanto Moreno como Hernandez sufren al ver los partidos de sus clubes desde la banca. Otros, como Miguel Layun y Raúl Jimenez padecen de la misma situación que algunos de sus compatriotas en tierras europeas, y de no recuperarlos el cuadro azteca se verá fuertemente debilitado. Y ni hablar de los mexicanos que militan en el futbol estadounidense, que esa es otra historia. No tendrán mucha actividad por un buen rato por el formato de su competencia y recuperarlos será una misión sumamente complicada.

Al menos sabemos que jugadores como Irving Lozano y Héctor Herrera gozan de un gran momento futbolístico y se podrían convertir en la base del equipo nacional si es necesario. Además, Diego Reyes comienza a ganarse la confianza de su técnico y se adueñado de la titularidad dentro de su plantel. Así es que quizá la base de la selección mexicana no está lista en este momento, pero afortunadamente aún queda tiempo de preparación y en la ausencia de algunos siempre surgirán nuevos líderes y talentos. Esto, junto con el arranque de un nuevo torneo en México, abre las posibilidades de poder contar con un grupo selecto de jugadores que podrían lograr algo histórico dentro del próximo mundial.