Esa moda de las consultas

Por El Informante

Esa moda de las consultas

El presidente Andrés Manuel López Obrador, desde que estaba en campaña hablaba de someter todo tipo de decisiones a consulta ciudadana, desde la ubicación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México hasta la continuación de su propia administración.

Pues bien, aquí en Baja California es evidente que el presidente del Congreso del Estado, Catalino Zavala Márquez, ha prestado atención al modelo establecido por AMLO. ¿Tienes un tema espinoso? ¡Que lo “decida” el pueblo!

Es por ello que ayer miércoles Catalino presentó ante la Junta de Coordinación Política, la Jucopo, la propuesta de la realización de una consulta ciudadana relativa al tema de la ampliación de la gubernatura entrante de dos a cinco años. De esta forma, considera el diputado, se fijará una postura “que represente el sentir de la ciudadanía”.

A juzgar por las otras consultas ciudadanas que ha realizado López Obrador, la propuesta del Presidente del Congreso de Baja California no definirá nada en concreto. Y claro, desde ya puede uno imaginarse las inconformidades sobre el levantamiento de la consulta, la estructura de las preguntas, los encargados de realizarla.

Todo para Morena

Otra más en el tema de los diputados locales. Con el acaparamiento de las principales Comisiones en el Congreso del Estado, donde la legisladores de Morena se despacharon literalmente con la cuchara grande al presidir los órganos que revisarán los temas de mayor importancia como los de presupuesto y finanzas, seguridad y justicia, obra pública y control político, resulta obvio pensar que también elegirán a conveniencia a titulares de los organismos autónomos pendientes, como son Derechos Humanos y el Fiscal estatal.

Y si se quejan los demás legisladores de estas actitudes y acciones, que sin duda calificarán como “mayoriteo”, la respuesta natural sería que están trabajando de la misma forma como era antes con el PAN y el PRI. Una cucharada de su misma sopa, pues.

En este uso y abuso de la “aplanadora” partidista, que siempre ha imperado en el Poder Legislativo estatal, los que menos voz y voto tendrán, serán los ciudadanos de a pie. No nos queda pues, más que ver si este nuevo sistema de gobierno que en campaña ofrecieron Morena y sus aliados se concreta, y se deciden por hacer realidad tal cambio y acabar con los vicios que antes criticaban.

Disputa por el poder

Ahora sí ha llegado el momento de ver de qué cuero salen más correas y si de verdad reina el amor y paz entre los morenistas a la hora de disputarse el control de su partido.

En este mismo espacio comentábamos hace un par de semanas que la dirigencia nacional del PRI ya no es lo de antaño. De haber sido una posición equivalente a una secretaría de estado, ahora es una suerte de patito feo. La otra cara de la moneda se vive en Morena, pues es obvio que hoy todo mundo quiere tronar sus chicharrones en el partido dominante.

Al Movimiento de Regeneración Nacional le ha llegado el momento de renovar cuadros dirigentes y la cosa no pinta como para ser un camino de alfombra roja surcado por florecitas. En la amorosa república de los morenos las patadas bajo la mesa y las cuchilladas por la espalda están a la orden del día. Todos se unen en su absoluta sumisión a Andrés Manuel López Obrador, pero entre ellos pueden hacerse pedazos a la hora de disputar los espacios de poder.

Por lo pronto, entre los que quieren liderar el partido dominante están Yeidckol Polevnsky, actual dirigente con ansias de perpetuarse y cuya silla es ambicionada por Mario Delgado, Bertha Luján y Alejandro Rojas Díaz Durán. La dirigencia se renovará el próximo 20 de noviembre en el Congreso Nacional del Partido y podemos anticipar días de discusiones que no precisamente sean amigables. Estaremos al pendiente.

La cúpula contra la base

Por rumbos bajacalifornianos, la disputa por el control estatal de Morena tampoco apunta para ser una sana tertulia entre compañeros de partido. El relevo será todo menos terso.

Aunque no es descartable que surjan más tiradores, aquí el enfrentamiento parece dividirse muy claramente en dos corrientes. Por una parte tenemos a Rafael Leyva, coordinador de la campaña de Jaime Bonilla a la gubernatura, apoyado por el grupo en el poder, quien sin duda aglutinará al aparato de la administración estatal entrante.

En la otra esquina, sube al ring como retador Ismael Burgueño, un joven que tiene buenos apoyos entre la base morenista y que incluso como precandidato a la presidencia municipal de Tijuana mostró buen músculo. Su disciplina política y su buena conducta al aceptar sin chistar la designación de Arturo González Cruz como candidato a la alcaldía, le valieron a Burgueño ser nombrado delegado de Relaciones Exteriores en la entidad, pero el muchacho, que es bastante inquieto, no parece dispuesto a conformarse con una chambita para patear el bote y aspira a una posición de verdadero poder e influencia. Veremos si le dan chance o si le vuelven a pedir que se porte bien y se discipline.

Visto desde afuera, esto huele a un choque entre la cúpula y la base. Lo dicho unas líneas antes: a ver de qué cuero salen más correas.

Tiempo de definiciones

Más allá de filias y fobias políticas, hay temas en los que la administración municipal entrante deberá asumir una posición en beneficio de la ciudadanía, como es la situación del Sistema Integral de Transporte de Tijuana, el SITT, que requiere ser debidamente atendido para ofrecer el servicio que esperan los tijuanenses.

Otro tema en donde no hay claridad, es en lo relativo al Zócalo 11 de Julio. En su momento, el grupo que hoy llega al poder hizo lo imposible por boicotear este proyecto. Para nadie es un secreto que Jaime Bonilla y su entonces locutor estrella, Marco Antonio Blásquez, fueron los principales detractores de este proyecto impulsado por empresarios como Carolina Aubanel y Enrique Mier y Terán.

Hoy el tiempo ha pasado y la única realidad es que el Zócalo, por virtud de un amparo, yace convertido en obra negra y tierra de nadie desde 2015. A nadie le beneficia esa obra a medias, ni esos cimientos cavados convertidos en baldíos. ¿Alguna definición? ¿Algún proyecto? Lo único seguro es que nadie gana con el fallido Zócalo en semejantes condiciones.

Y en el PRI… ¡bomba!

La verdad ya no extraña la salida del PRI de políticos que en su momento fueron figuras importantes para este partido. La última es ahora la ex gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, quien hace un par de años buscó la candidatura para la contienda presidencial y bueno, no se la dieron.

Desde entonces se hablaba la posibilidad de que Ivonne se lanzara como candidata independiente. Ella nunca dijo que sí lo haría, aunque tampoco dijo que no, ni que le seguiría fiel al tricolor contra viento y marea.

Pues bien, ahora quiso ser la nueva dirigente nacional del PRI y al final se la dieron al campechano Alejandro Moreno “Alito”. Esto no le gustó a Ivonne, de hecho acusa de que hubo chanchullo en el proceso, y bueno, ahora sí le dijo adiós a su antiguo partido. ¿En dónde la encontraremos próximamente?

Expone en Santo Domingo

Bien por nuestro colaborador Diego Partida –cuya columna pueden encontrar en la página 12 de esta misma edición de Infobaja. Nos informó Diego que ha sido invitado a compartir una ponencia el próximo 29 de agosto en el Congreso Iberoamericano de Comunicación Política, que tendrá lugar en Santo Domingo, República Dominicana, en el marco de la Cumbre Mundial de Comunicación Política.

El título de la ponencia que ofrecerá es “Las campañas son historias: Aplicación y Estrategia de Storytelling Fundamental para Campaña de Gobierno”. Esta será la primera vez que una persona de Tijuana exponga en dicho foro. Una felicitación para Diego y éxito en República Dominicana.