Es el Mineirão primer estadio solar de un Mundial

Belo Horizonte, Brasil.- El estadio de Belo Horizonte estrena una estructura suficiente para alimentar mil 200 residencias. Se instalaron en el techo del Mineirão 6 mil placas de captación de energía solar

 

La Usina (Planta) Solar Fotovoltaica (USF), inaugurada el 6 de mayo, transformó el Mineirão, en Belo Horizonte, en una estadio con sostenibilidad económica, ambiental y social.

El partido entre Colombia y Grecia, el día 14 de junio, será el primero de una Copa Mundial disputado en un estadio con planta solar en funcionamiento, utilizando energía renovable.

El armado se inició en diciembre de 2012, con obras desarrollándose hasta mayo de 2013. A partir de allí comenzó la fase de observación de los equipamientos en funcionamiento.

El sistema se probó de acuerdo con las determinaciones de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel). El proyecto se inspiró en los estadios de Freiburg (Alemania) y de Berna (Suiza) y en los estadios alimentados a energía solar construidos para la Eurocopa. La capacidad instalada de generación de energía de la planta es de 1.600 mega watts-hora por año, suficiente para abastecer mil 200 residencias.

La planta fue construida por la Compañía de Energía Eléctrica de Minas Gerais (Cemig), en alianza con el banco alemán KfW y la Minas Arena, empresa que administra el Mineirão.

“El sistema está hecho de placas fotovoltaicas, con células de silicio que transforman la luz del sol en energía eléctrica. En el caso del Mineirão son 6 mil placas conectadas en el techo del estadio”, afirmó el Superintendente de Tecnología y Alternativas Energéticas de la Cemig, Alexandre Maia Bueno.

“Como no es posible almacenar toda la energía, el 10% se utilizará en la alimentación del Mineirão y el resto se transferirá al consumidor común”, agregó Bueno.

La USF del Mineirão es, según la Cemig, el primer emprendimiento de ese porte en Brasil y la instalación más grande de energía solar operando en el país. La inversión fue de 15 millones de reales, con el 80% financiado por el banco alemán.

Todas las placas se instalaron en el techo del estadio y ocupan un área de 11,500m². La construcción de todo el sistema es invisible a los ojos del hincha, respetando la arquitectura del estadio.