Error y perfección

Por Dante Lazcano

Estoy de acuerdo en que el futbol americano es una disciplina deportiva muy precisa en la que si la jugada no se ejecuta a la perfección no se podrá contar con una franquicia ganadora.

 

Pero una cosa es que el deporte sea perfecto y otra que los jugadores cometan errores de concentración, que son los que marcan la diferencia entre ganar y perder, además de convertirse en leyendas.

El 2015 para los Chargers será recordado, además del proceso de reubicación de ciudad, por uno en el que los errores de concentración los sumieron en una crisis de derrotas qe por segundo año consecutivo los dejó fuera de la postemporada.

Cierto que faltan ocho partidos, pero con esa clase de actuaciones como la que tuvieron en Baltimore mejor vamos pensando en el 2016, sin importar donde se juegue.
Si bien el equipo de nuevo mostró grandes mejorías, por ejemplo al rival lo contuvieron en menos de cien yardas corridas, por vez primera no perdieron el balón por cualquier vía, pero hay detalles que siguen sin mejorar y estoy hablando de los castigos.

De las diez posesiones de balón que tuvo Baltimore en el juego se las ingenió para anotar siete veces las cuales incidieron a que terminaran con el triunfo, segundo de la temporada y primero en calidad de local, pero lo realmente lamentable es que de las siete veces que anotaron en tres series ofensivas los del rayo cometieron castigos realmente innecesarios.

San Diego sólo fue castigado seis veces para 66 yardas, pero de esta cantidad 30 fueron acreditadas para Jahleel Addae por dos castigos por rudeza innecesaria y falta personal en el segundo y tercer cuarto respectivamente, faltas que ayudaron a que los Cuervos consiguieran dos goles de campo.

El tercer castigo que señaló fue una interferencia de pase que le marcaron a Steve Williams, dos jugadas después el equipo volátil marcó el gol de campo con el que materialmente volaron del terreno de juego con el triunfo.

No se trata de criticar por criticar y siempre señalar los errores, desde este especio soy de la opinión que si esto está sucediendo con el equipo del rayo obedece a tres factores: el primero es la inexperiencia del roster con el que se la jugó la directiva, las lesiones que han castigado severamente al grupo y el tercero, quizá el más complicado, es que el staff de entrenadores no está trabajando el detalle y por lo mismo es que se les han ido, por lo menos, tres juegos de las manos.

Que debe haber una sacudida durante la semana de descanso es más que necesaria, ya vimos cómo en Tennessee le dieron las gracias a Ken Whisenhunt, entrenador en jefe y excoordinador ofensivo de los Chargers cuando en el 2013 llegaron a la postemporada.

Y ya que hablamos de entrenadores, otro que está en la mira es el de equipos especiales, Kevin Spencer, pues luego de ocho partidos la unidad de regresadores de despeje sólo ha generado una yarda de ganancia.

Leyó bien, una miserable yarda, a ese ritmo la unidad está destinada a convertirse en la peor en la historia de la NFL, la producción no es ni por lejos la esperada y usted sabe perfectamente lo que sucede, sin importar su giro laboral, cuando no hay producción.

 

dlazcano@infobaja.info

twitter@dantelazcano