EPN y la Tercera Ley de Newton

Por Manuel Rodríguez

Me atrevo a pronosticar que los resultados electorales intermedios en Baja California van a ser exactamente los contrarios a los de la elección federal pasada. Recordemos que en 2012 el efecto Peña era positivo y provocó que el PRI arrasara en las urnas salvo en un distrito.

 

Ahora el efecto Peña opera en contrario a nivel local, sobre todo por las afectaciones económicas derivadas de la homologación del IVA.

En este caso, aplica la máxima del físico inglés Sir Isaac Newton que en su tercer postulado nos heredó una ley infalible: “a cada acción siempre se opone una reacción igual».  En cualquier interacción hay un par de fuerzas de acción y reacción, cuya magnitud es igual y sus direcciones son opuestas. El rechazo hacia el partido del Presidente de la República se ha generalizado en diversos círculos sociales, incluyendo parte de la base clientelar, que ha sabido aprovechar las dádivas de uno y otro lado para confirmar que la nuestra es una democracia inexistente, como afirma la revista Proceso, en su última edición. 

Lamentablemente no se ha podido consolidar en Baja California una tercera vía, cómo sí está sucediendo en Nuevo León, en dónde por primera vez en la historia un candidato independiente llega con más de 10 puntos de ventaja en las encuestas por encima de todos los partidos políticos. En el triste bipartidismo en el que estamos inmersos en nuestro Estado, es de nueva cuenta Acción Nacional el que llega mejor posicionado a la contienda que concluye con nuestra elección el próximo 7 de junio. Y esto no es producto de la casualidad, los momios apuntan a favor del PAN porque hemos visto que han logrado reestructurar su corporativismo y en primer lugar el respaldo de la nómina estatal se ha dejado sentir fuertemente en distritos como el sexto.

En segundo lugar, habremos de reconocer que hay empresarios locales que en la elección federal pasada apoyaban al PRI y que ahora están con el PAN, algunos de los benefactores del PAN van desde acaudalados promotores del boxeo hasta  terratenientes de grandes parques industriales. Como tercer y más importante punto, no debemos olvidar que el titular de la Secretaría de Finanzas en el Estado quiere ser Alcalde y tiene la mira puesta en ser el candidato de su partido en 2016.

Es al menos por estas tres poderosas razones por las que vimos una campaña de Acción Nacional mejor estructurada que la del PRI, claro muchos me dirán que falta tomar en cuenta el factor extra-electoral, y me refiero a las impugnaciones legales que presentará el PRI desde el mismo domingo, aunque dudo mucho que en la mesa puedan tumbar lo que se presente en las urnas. Ya vimos lo que pasó en la elección local pasada el PRI creyó tener pruebas irrefutables de que la elección fue fraudulenta y el primero en salir a reconocer el triunfo de Kiko Vega fue nada ni nada menos que el  Presidente Peña Nieto. Así las cosas, sólo hay algo que en este momento puede salvar al PRI, su alianza con el Verde,  o lo sube o le termina de hundir.